La historia de Monte Grandeacompaña al Colegio Nacional "Gobernador Mariano Saavedra, conocido actualmentecomo la Escuela de Educación Media número 212 "Gobernador Mariano Saavedra, ya la Escuela Nacional de Comercio "Doctor Muñiz, la cual pasó a ser la Escuelade Educación Media número 214 "Doctor Muñiz. Hace más de 60 años que estasinstituciones educan a los vecinos de la localidad con un reconocido prestigioy hoy sus autoridades, alumnos, familias y quienes pasaron por sus aulas,luchan por conservar esa identidad e historia.
Un rumor se propagó por lacomunidad educativa: la posible unificación de ambas instituciones quefuncionan en el mismo edificio, una en turno mañana y la otra en turno tarde,para formar un ciclo secundario completo, con los tres años de enseñanzasecundaria básica y los tres de secundaria superior, debiendo para ellosuprimir las clases de uno de los turnos.
"Ambas escuelas nacieron y se desarrollaron con identidad propia alos largo de algo más de sesenta años. Desde un origen que se remonta a lainiciativa privada, la comunidad logró que después de muchos esfuerzos ygestiones se crearan dos instituciones que retomaban la gran tradicióneducativa argentina y, finalmente, la ciudad de Monte Grande tuvo su ColegioNacional y su Escuela Nacional de Comercio, de la misma calidad y prestigio quelas que ya existían en comunidades vecinas, expresa en una carta AdalbertoGhio, ex vicedirector y profesor de la E.E.M. N°212.
Con la decisión de "conformaruna escuela secundaria completa, serían necesarias las 36 aulas en ambosturnos, debiendo una de las dos escuelas desaparecer en cuanto a su estructuraadministrativa para funcionar como una sola. La lucha no sólo es en términos deplanta laboral o de cantidad de alumnos que podrán asistir, sino en cuanto a lapreservación de la identidad que tienen ambas instituciones desde hace años.
"Entendemos que la fusión de ambas escuelas en una sola producirá ladesaparición de ambas. En principio, se borrará uno de los dos nombres que lasidentifican o los dos y ya no existirán ni "el Saavedra ni "el Muñiz, ni la212 ni la 214. Se podrá decir que es solo cuestión de nombres o números, yasí lo verán seguramente los que solo atienden a simplificar cuestionesadministrativas y relacionadas con los membretes y la papelería, lo que no dejade ser atendible en ciertos momentos. Sin embargo, algo más importante es loque debe ser atendido cuando se trata de instituciones educativas y es suhistoria institucional y su inserción en la historia local porque allí seproduce el acendrado sentimiento de pertenecía a una tradición que es orgullo ysentido de continuidad por encima de los avatares del tiempo, añaden susautoridades, alumnos, ex alumnos y vecinos que se vieron alarmados por lanoticia.
Las escuelas, conocidas como "el gallinero, lograron mantener sunombre cuando fueron transferidas al sistema educativo provincial, conservandotambién su individualidad a pesar de compartir el espacio físico. "Lasautoridades de la época tuvieron el tino de conservar los nombres de lospatronos que ambas instituciones habían recibido en su momento fundacional comoseñal de la conservación de una tradición y de una historia institucional quees parte de la historia local de la comunidad de Esteban Echeverría; hoy lalucha continúa.
Los cambios afectarían desde el plantel docente, administrativo yauxiliar a cargo, ya que sería una sola escuela, hasta a los alumnos, quepasarían de tener dos instituciones de educación media con diferentesorientaciones: un nacional abocado a las ciencias sociales y un comercial, paraunificarlos en uno solo, debiendo elegir cuál será. Si bien todavía no fuedecidido por la Dirección General de Escuelas, la comunidad familiar yeducativa presentó públicamente sus preocupaciones.
"En 1953, y de noche en el edificio de la EscuelaNacional N° 43 de la calle Arana, empezó la historia del Nacional y delComercial. Historia que, a pesar de loscambios al pasar a depender de la provincia, continuóhasta ahora por 61 años y seguirá por muchos más, culmina una de las tantas exalumnas del colegio Muñiz.






