El frigorífico Peladero El Ombúcerró sus puertas en agosto del pasado año. Sus trabajadores no recibieron indemnizaciónalguna y decidieron, para conservar el negocio y los puestos de trabajo,realizar una cooperativa y seguir con la faena.
El lunes 19 de enero decidieronhacer posesión legal, mediante abogados y escribanos, del predio ubicado en lacalle Álvaro Barros para comenzar a reacondicionarlo para poder reanudar lastareas. No obstante, el lunes aproximadamente a las 14:30 horas, los empleadosque allí se hallaban fueron desalojados, junto con todas sus pertenencias, dellugar de trabajo.
Desde el Sindicato de la Carne deEsteban Echeverría aseguran que el jueves 22 por la noche les habría llegadouna notificación de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) de Monte Grandecon una orden de desalojo para las siguientes 48 horas.
Al recibir dicha notificación, elabogado que lleva la causa de los cooperativistas habría presentado en el mismojuzgado un pedido de apelación a la orden de desalojo, explicando que lostrabajadores no habrían usurpado el predio sino que estaban legalmentetrabajando en la modalidad de cooperativa.
En ese mismo momento, segúnexplica el Secretario General de dicho sindicato, les habrían asegurado que eldesalojo no sería inmediato. No obstante, el lunes pasado el mediodía seencontraron con una decena de patrulleros efectuando la orden de desalojo quehabían recibido.
"Supuestamente la orden dedesalojo es por parte del señor Alejandro González, que es quien era el dueñodel lugar. Lo que nos extraña más que nada fueron los tiempos con los que actuóla justicia. Pasado el desalojo, el mismo lunes por la noche, uno de loscompañeros que viven en los alrededores nos comunicó que en el predio habíanmetido unos micros de la empresa de colectivos que había en la esquina, que esla 543, y soldaron los portones. Nosotros teníamos entendido que la empresa deal lado tenía interés en la propiedad, denunció Mauricio González, secretario general delsindicato.
"Estábamos empezando areacondicionar el espacio, se había iniciado con los trámites con la gente delINAES de La Plata por el tema de la formación de la cooperativa, justamenteesta semana iban a venir nuevamente para seguir trabajando, habíamos empezado areacondicionar el lugar y con todo lo demás que había que hacer, explicó respectoal momento del desalojo.
Actualmente presentaron unadenuncia ante el Ministerio de Trabajo para que intervenga en la situación queestán padeciendo, como así también con la gente del INAES, que les ayuda yasesora en el tema de la cooperativa. Nuevamente pidieron la apelación aljuzgado, siendo que también se acercaron al municipio a plantear su situación,quienes le dieron el apoyo para seguir trabajando.
El dueño de la empresa habríadejado deudas con los trabajadores, quienes no habrían sido indemnizados trasla quiebra del negocio, con los proveedores, con la Agencia Federal de IngresosPúblicos (AFIP) y con los mismos clientes.
Debido a ello, los trabajadoreshabrían decidido hacerse cargo de las deudas con el objetivo de retomar lasactividades formando una cooperativa de trabajo, inscripta legalmente en elINAES, y mediante una toma de posesión del terreno mediante una escribanía.
En el momento del desalojo sehallaban reacondicionando el predio y las instalaciones que, tras unos 4 mesessin funcionamiento, había comenzado a ser desmantelada. Los trabajadores yahabían comenzado a negociar con los empresarios y proveedores, quienes sehabían comprometido para reflotar el negocio, contando también con la ayuda delsindicato.






