ECHEVERRÍA - SOCIEDAD

La hora de los hornos

Metalúrgica LUMER, treinta y seis años en el Distrito, dos hermanos, uno de ellos que ha quedado a cargo, Rúben Kusel. Estufas, ventiladores, centrifugadores para lavarropas y ahora el nuevo proyecto, ya en marcha, que entusiasma y genera nuevas inversiones.
martes, 01 de diciembre de 2015 · 11:22

Lumer fue fundada por hace treinta y seis años por los hermanos Ruben y Oscar Kusel. Nació como un humilde emprendimiento, donde las ganas de trabajar y progresar eran  sus estandartes.  Esos sueños hoy se hicieron realidad y la fábrica es una de las más importantes del distrito y del país.

 

"Yo empecé a trabajar a los diez años, siempre tuve la cultura del trabajo y sabemos lo que es hacerse de abajo.

Todos nos costó mucho pero aun así nos pudimos sobreponer a las piedras que se nos presentaron en el camino y ser lo que somos hoy” cuenta Ruben. Cuando arrancaron, ambos hermanos supieron hacerse cargo del crecimiento de Lumer, pero en la actualidad, Oscar se encuentra retirado y es Ruben quién se encarga de que la empresa no pierda el rumbo.

 

"Arrancamos en la compra y venta de antenas de televisores, nada que ver al trabajo que hacemos ahora. Después pasamos a armar lavarropas semi-automáticos y más tarde nos decidimos a dedicarnos completamente a la metalúrgica”. Ante la pregunta de cómo fue que se decidieron a abocarse en este rubro,

 

Ruben contesta casi con una sonrisa "no sabemos cómo fue que nos terminamos dedicando a  hacer ventiladores.  Antes los comprábamos y los vendíamos pero un día  fui a Rosario y encontré una cueva donde los fabricaban entonces ahí se nos ocurrió la idea de hacer lo mismo y hoy los fabricamos en un cien por ciento”.

 

Y así, de la inercia pasaron a ser expertos. Hoy Lumer vende cien mil ventiladores por temporada convirtiéndola en líder absoluto en el rubro. Además de eso hacen estufas, que exportan a México, centrifugadores y están encarando un trabajo que los tienen sumamente contentos y expectantes: el primer horno nacional.

 

A diferencia de lo que cree la gran mayoría de la gente, nunca se hizo en el país un horno que fuera completamente fabricación argentina; y eso lo hizo posible Lumer, con su profesionalidad, su creatividad y constante apuesta a creación en el país. Para el mes de mayo, están esperando que llegue una nueva máquina de Italia que posibilitará que en vez de producir cien hornos al día como lo vienen haciendo, pasen a realizar trescientos. Los puestos de trabajo, de esta manera, aumentarán los puestos de trabajo para poder cubrir tal demanda.

 

Actualmente, Lumer cuenta con ciento veinte empleados, todo de Esteban Echeverría. "Es increíble, en un comienzo éramos solo cinco empleados, después pasamos a ser diez y hoy estamos pensando en dar más puestos de trabajo. Eso habla del gran crecimiento que tuvimos y de la expansión constante en la que estamos”.

 

"Lo que buscamos es que los empleados estén cómodos y que siempre prime el diálogo. Charlo constantemente con los delegados y con un muy buen trato para que siempre haya armonía. No me gusta el mal trato, ni que los trabajadores no estén a gusto, porque en definitiva, las empresas se hacen grandes por el capital humano que tienen”.

 

Esta fábrica cuenta con dos plantas, una ubicada en la calle Vicente López al 1100 donde se realizan los ventiladores y otra planta que está en el Parque Industrial de Luis Guillón donde varios empleados se encargan de fabricar estos nuevos hornos que enorgullecen no solo al distrito sino también a la industria del país.

 

"Cuando arrancamos teníamos un galpón de doscientos metros en la calle Bruzone 55, hoy entre las dos plantas contamos con más de tres mil metros a nuestra disposición. Nuestro próximo objetivo es unificar las plantas y hacer el trabajo en conjunto, pero para eso debemos esperar”.

 

La seriedad con la que trabajan, la calidad de sus productos y el cumplimiento hacen que Lumer sea una de las fábricas más admiradas y respetadas de la industria local.  Musimundo, Coto, Easy son algunos de los clientes de Lumer. "Lo más importante fue la conducta que hemos tenido con nuestros clientes y proveedores. Somos una de las pocas empresas a las que nos adelantan los pagos porque confían plenamente en nuestro trabajo. 

Cualquier cosa que pedimos los proveedores están a nuestra disposición.”

Las ventas de esta compañía están canalizadas en más de mil quinientos  clientes con una gran aérea de captación además de contar con exportaciones a países limítrofes.

 

Esta empresa, que hoy es un ícono en el distrito, ha sabido superponerse a muchas situaciones que se les fueron presentando a lo largo del tiempo. La mayor complicación que atravesaron fue en el año 2001, donde la fuerte crisis los resintió. Pero, siguieron, levantaron vuelo y en la actualidad están enfocados a nuevos proyectos y objetivos.

Lumer, es de esas empresas que nada los quiebra ni los complica, saben superar cualquier situación y tal vez tenga que ver porque es una fábrica donde reina la familiaridad. Donde los hermanos fundadores supieron vislumbrar el camino y abocarse de lleno a la metalurgia. Florencia es una de las hijas de Ruben, y está comprometida con la compañía aportando su grano de arena. Todos unidos para que esta fábrica continúe liderando el mercado y llenando de orgullo tanto a sus dueños, empleados y gente del municipio.

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