Lumer fue fundada por hace treinta y seis años por los hermanos Rubeny Oscar Kusel. Nació como un humilde emprendimiento, donde las ganas detrabajar y progresar eran susestandartes. Esos sueños hoy se hicieronrealidad y la fábrica es una de las más importantes del distrito y del país.
"Yo empecé a trabajar a los diez años, siempre tuve la cultura deltrabajo y sabemos lo que es hacerse de abajo.
Todos nos costó mucho pero aunasí nos pudimos sobreponer a las piedras que se nos presentaron en el camino yser lo que somos hoy cuenta Ruben. Cuando arrancaron, ambos hermanos supieronhacerse cargo del crecimiento de Lumer, pero en la actualidad, Oscar seencuentra retirado y es Ruben quién se encarga de que la empresa no pierda elrumbo.
"Arrancamos en la compra y venta de antenas de televisores, nada quever al trabajo que hacemos ahora. Después pasamos a armar lavarropassemi-automáticos y más tarde nos decidimos a dedicarnos completamente a lametalúrgica. Ante la pregunta de cómo fue que se decidieron a abocarse en esterubro,
Ruben contesta casi con una sonrisa "no sabemos cómo fue que nosterminamos dedicando a hacerventiladores. Antes los comprábamos ylos vendíamos pero un día fui a Rosarioy encontré una cueva donde los fabricaban entonces ahí se nos ocurrió la ideade hacer lo mismo y hoy los fabricamos en un cien por ciento.
Y así, de la inercia pasaron a ser expertos. Hoy Lumer vende cien milventiladores por temporada convirtiéndola en líder absoluto en el rubro. Ademásde eso hacen estufas, que exportan a México, centrifugadores y están encarandoun trabajo que los tienen sumamente contentos y expectantes: el primer hornonacional.
A diferencia de lo que cree la gran mayoría de la gente, nunca se hizoen el país un horno que fuera completamente fabricación argentina; y eso lohizo posible Lumer, con su profesionalidad, su creatividad y constante apuestaa creación en el país. Para el mes de mayo, están esperando que llegue unanueva máquina de Italia que posibilitará que en vez de producir cien hornos aldía como lo vienen haciendo, pasen a realizar trescientos. Los puestos detrabajo, de esta manera, aumentarán los puestos de trabajo para poder cubrirtal demanda.
Actualmente, Lumer cuenta con ciento veinte empleados, todo de EstebanEcheverría. "Es increíble, en un comienzo éramos solo cinco empleados, despuéspasamos a ser diez y hoy estamos pensando en dar más puestos de trabajo. Esohabla del gran crecimiento que tuvimos y de la expansión constante en la queestamos.
"Lo que buscamos es que los empleados estén cómodos y que siempreprime el diálogo. Charlo constantemente con los delegados y con un muy buentrato para que siempre haya armonía. No me gusta el mal trato, ni que lostrabajadores no estén a gusto, porque en definitiva, las empresas se hacengrandes por el capital humano que tienen.
Esta fábrica cuenta con dos plantas, una ubicada en la calle VicenteLópez al 1100 donde se realizan los ventiladores y otra planta que está en elParque Industrial de Luis Guillón donde varios empleados se encargan defabricar estos nuevos hornos que enorgullecen no solo al distrito sino tambiéna la industria del país.
"Cuando arrancamos teníamos un galpón de doscientosmetros en la calle Bruzone 55, hoy entre las dos plantas contamos con más detres mil metros a nuestra disposición. Nuestro próximo objetivo es unificar lasplantas y hacer el trabajo en conjunto, pero para eso debemos esperar.
La seriedad con la que trabajan, la calidad de sus productos y elcumplimiento hacen que Lumer sea una de las fábricas más admiradas y respetadasde la industria local. Musimundo, Coto,Easy son algunos de los clientes de Lumer. "Lo más importante fue la conductaque hemos tenido con nuestros clientes y proveedores. Somos una de las pocasempresas a las que nos adelantan los pagos porque confían plenamente en nuestrotrabajo.
Cualquier cosa que pedimos losproveedores están a nuestra disposición.
Las ventas de esta compañía están canalizadas en más de mil quinientos clientes con una gran aérea de captación además de contar con exportaciones a países limítrofes.
Esta empresa, que hoy es un íconoen el distrito, ha sabido superponerse a muchas situaciones que se les fueronpresentando a lo largo del tiempo. La mayor complicación que atravesaron fue enel año 2001, donde la fuerte crisis los resintió. Pero, siguieron, levantaronvuelo y en la actualidad están enfocados a nuevos proyectos y objetivos.
Lumer, es de esas empresas quenada los quiebra ni los complica, saben superar cualquier situación y tal veztenga que ver porque es una fábrica donde reina la familiaridad. Donde loshermanos fundadores supieron vislumbrar el camino y abocarse de lleno a lametalurgia. Florencia es una de las hijas de Ruben, y está comprometida con lacompañía aportando su grano de arena. Todos unidos para que esta fábricacontinúe liderando el mercado y llenando de orgullo tanto a sus dueños,empleados y gente del municipio.






