Aquellas personas queconducen alcoholizadas tienen mayores probabilidades de sufrir un accidente quelas que están sobrias. Por eso, las autoridades insisten tanto con las campañasde difusión de esta información: para prevenir. En la provincia de BuenosAires, la normativa establece que las personas pueden manejar un auto con unlímite de 0,5 gramos de alcohol por cada litro de sangre; una moto, con 0,2;por último, son menos permisivos con los camioneros, a quienes se les prohíbe cualquiercantidad. Ahora bien, ¿Los argentinos somos consientes de esta problemática?
Días atrás, el Ministeriode Salid bonaerense informó que el número de conductores ebrios se redujonotablemente en 2014, con respecto al 2013. El dato fue arrojado tras unanálisis que fue realizado en las rutas que se extienden en la Provincia deBuenos Aires. En términos precisos, disminuyó un 70%.
La información se originóa partir de un estudio que llevó a cabo el Registro de Bebidas Alcohólicas delministerio de Salud Provincial (REBA). En el mismo, se entabló un promedio de loscasos registrados durante el 2013 y el 2014.
El ministro de Salud,Alejandro Collia, expresó en un comunicado oficial: "hace dos años, sobre25.474 controles a conductores, se detectó consumo de alcohol en el 3,44 porciento de los casos, mientras que el año pasado, sobre 24.000 controles seobtuvo que solo el 1,5 por ciento tenía alcohol en sangre.
El funcionario destacó eldaño que producen un exceso de consumo de bebidas alcohólicas: "el alcoholdisminuye la atención y la capacidad de respuesta ante los peligros se vuelveconfusa y lenta, incluso cuando no se llegue al tope de los 0,5 gramos dealcohol en sangre y advirtió que "no es casual que el alcohol esté vinculadoal 50 por ciento de los choques vehiculares en los que se producen muertes.También, destacó que se presume que por cada fallecimiento en incidentes detránsito, unas 4 o 5 personas sufrirán discapacidades permanentes.
El titular del Reba, JuanLauro, explicó que los controles de alcoholemia a cargo de la Provincia serealizan en rutas y autopistas pero también en corredores nocturnos, como losde La Plata, Ramos Mejía (La Matanza), Lomas de Zamora, Lanús, Quilmes, EstebanEcheverría, Florencio Varela, Berazategui, Escobar, Vicente Lopez y SanFernando.
En el distrito, loscontroles de tránsito se realizan sobre todo durante los fines de semana yaque, en esos días, las personas suelen ser más imprudentes debido a que salen atomar algo en un bar o a bailar, y no se percatan de los límites de graduación alcohólicapara conductores. De esta forma, los inspectores suelen registrar las zonas mástransitadas, como por ejemplo, la Plaza Enrique Santamarina.
Cabe recalcar que losconductores que hayan desaprovado el control de alcoholemia en el ámbitobonaerense pierden la licencia de conducir y deben realizar distintos trámitespara recuperarla. En muchos casos, eso incluye un curso teórico sobre manejo.






