Una mujer vacaminando por la calle, se le acerca un desconocido y sin mucha vergüenza legrita una grosería. La mujer tiene cara de asco y resignación pero no se queja.Este es un ejemplo de lo que sucede a diario en la vía pública cuando laspersonas, desde chiquitas hasta grandes, deben escuchar toda clase de malaspalabras referidas a su belleza. No importa si están solas, acompañadas conamigos o con algún mayor, los insultos aparecen igual y no existe una sanciónpara estas situaciones que tanta incomodidad genera. Al menos, así es hastaahora aunque el futuro pareciera mucho más alentador ya que existen tresproyectos de ley para penalizar estos comportamientos.
Un año atrás, elacoso callejero comenzó a ocupar un lugar central en la agenda mediática luegode que la organización "Acción Respeto comenzó a divulgar la problemática yunir fuerzas con la gente que, día a día, tenía el mismo inconveniente. Elasunto ya existía, era conocido por la multiplicidad de mujeres que caminan enla calle y se sienten hostigadas, pero la entidad le dio mayor visibilidad demanera que el tema ingresó dentro de laopinión pública. Bajo la campaña "Si te incomoda leerlo, imaginate escucharlo,todos los días, cada vez que salís a la calle, los referentes de de laasociación distribuyeron carteles con las groserías que, en algún momento,fueron propiciadas a las víctimas en la vía pública. Así, se dieron a conocer einformaron sobre la problemática.
Días atrás, unaestudiante de 20 años que vive en Caballito, Aixa Rizzo, publicó un video enyoutube en el que contaba que fue hostigada por parte de varios operarios quetrabajaban para una obra de la empresa Edenor, a metros de su casa. El caso fuetomado por los distintos medios de comunicación, muchos de ellos, sólo paraburlarse de la queja que realizaba por la alumna. Pero, tras efectuar ladenuncia en la justicia, Aixa recibió custodia policial durante algunos días yun botón antipánico. Aunque, la semana pasada, volvió a ser hostigada por losde los mismos agresores, el botón no funcionó y volvió a pedir custodiapolicial. Este caso fue uno de los disparadores para que se debata sobre elacoso callejero en términos legales.
El MovimientoLibres del Sur, de la mano de los diputados Victoria Donda y Humberto Tumini,presentó un proyecto que define al acoso sexual en espacios públicos como "todaconducta u acción, física o verbal, con connotación sexual y no deseadas,realizada por una o más personas en contra de toda mujer o persona que seautoperciba como mujer, llevada adelante en lugares o espacios públicos, o deacceso público, que de manera directa o indirecta afecten y/o perturben suvida, dignidad, libertad, integridad física y/o psicológica y/o el libretránsito, creando en ellas intimidación, hostilidad, degradación, humillacióny/o un ambiente ofensivo en los espacios públicos, siempre y cuando noconfigure un delito más severamente penado. La reglamentación ingresó en laCámara baja y pretende modificar el Código Penal para castigar el acoso sexualcallejero con multas que van de $700 a $1000.
La iniciativatambién busca concientizar a la población ya que establece la inclusión de latemática dentro de la currícula escolar para generar conciencia sobre todo enlos más jóvenes. Además de la promulgación de la ley, apunta la divulgación de la misma en los espaciospúblicos para que la gente sepa de qué se trata, dónde pedir ayuda y cómoproceder ante una situación de acoso callejero. El proyecto establece que laconcientización también se origine a raíz del Estado, que deberá hacer accionespara difundir la información durante la "semana nacional de lucha contra elacoso callejero.
Por otro lado, ladiputada de la Ciudad del Frente para la Victoria Gabriela Alegre, presentó unproyecto de ley que apunta a la concientización del acoso callejero yprevención del mismo. Pretende que, de forma constante, el Estado realice campañas de difusión ysensibilización, que elabore y distribuya material sobre las característicasdel acoso sexual en lugares públicos y las vías para denunciarlo. La propuestatambién plantea el desarrollo de talleres, jornadas y otras accionespertinentes para abordar la problemática en el ámbito educativo. "La Policía Metropolitana elabore un protocolo deactuación para evitar que en las comisarías se desestimen las denuncias (por acosoverbal callejero), explicaron los referentes de la idea para que no sucedacomo con el caso Aixa Rizzo, quien destacó que le costó que le tomaran ladenuncia en la fiscalía.
Por último, ellegislador Pablo Ferreyra, quien pertenece al bloque Seamos Libres, elaboró unproyecto en el que vinculó el acoso callejero con el hostigamiento, definido enel artículo 52 del Código Contravencional. Busca establecer con mayordeterminación y detalle cuáles serían las conductas de acoso callejero: Miradaslascivas, silbidos, besos, bocinazos, jadeos y otros ruidos; gestos obscenos; comentarios sexuales, directos o indirectos al cuerpo; fotografíasy grabaciones no consentidas a partes íntimas; contacto físico indebido u noconsentido; persecución y arrinconamiento; masturbación y exhibicionismo.
Además, elfuncionario pidió que se coloquen medidas de prevención en lugares públicoscomo el subterráneo y premetro, en elmetrobús y en las estaciones de movilidad saludable: cartelería y publicidad endonde se señale que las conductas de acoso sexual se encuentran prohibidas yserán objeto de denuncia y sanción. Los referentes de la asociación "Acción Respeto semostraron a favor de los proyectos de ley y están juntando firmas para que seandebatidos. La convocatoria comenzó días atrás para la conmemoración delhomenaje de la Semana Internacional contra el Acoso Callejero, que tuvo lugardel 13 al 19 de abril y tuvo muy buena respuesta. En cuanto que a la joven quepublicó el video en youtube, Aixa, ya cuenta con los tres proyectos y anuncióque los está analizando.






