La historia de este oficial de laPolicía Local comenzó ya hace muchos años por estas mismas tierras. Su vocacióny deseo lo llevaron a los jóvenes 18 años a convertirse en un oficial de lapolicía pero el destino reparó para él un destacamento lejano, en el sur. Lacreación de la Policía Local le dio la posibilidad, tras varios intentosfrustrados, de volver al lugar donde se crió y donde formó su hogar.
"En mi familia todos somos de lasfuerzas y por una decisión de vida me encaminé hacia la policía, comenta. "Midestino fue el sur y a través de toda esa distancia quería estar con mifamilia, pedí un traslado y no pudo ser. Gracias a quienes dirigen EstebanEcheverría y al gobierno, que ofrecieron esta policía, pude acercarme a mifamilia de nuevo. Me tuve que ir de mi fuerza original y me dieron laposibilidad de ingresar a la escuela, comenta. "Estoy entusiasmado de protegery de servir a mi familia y a mi sociedad, añade con emoción.
Hoy es uno más de los policíasque protegerán al distrito, con alegría y lágrimas en los ojos por la emociónque lo alberga comenta su situación. "Mi historia es querer estar al lado delos míos. Siento que me cobijaron, por eso mi decisión de formar parte de estafuerza, de proteger y de servir a los demás hasta el último día que me quede.Estoy muy agradecido de quienes gestionaron todo para que jóvenes como yo, queestaban lejos de su familia, puedan volver a sus orígenes, destacó.
Fernando tiene actualmente 35años y es encargado de línea de la Escuela Municipal de Policía. "Vamos ademostrar día a día cómo trabajamos, todo lo que nos dieron, vamos a mostrarnuestro trabajo protegiendo y sirviendo a la gente, asegura. No obstante, lacapacitación y estudio de los cadetes todavía no terminó. "Es un día a día,esto no termina acá, recién empieza. Los seis meses fueron intensos, con buenosprofesores, buenos instructores. Hay que estar día a día constantemente en elcampo, de las 8 de la mañana a las 7 dela tarde, de lunes a sábado, destaca respecto al curso intensivo de 6 meses ysu futuro trabajo en las calles.
"Queremos cambiar, poner denosotros para que la gente nos vea y diga: esto es lo que queremos. Queremoscambiar la policía, queremos cambiar algo, pero si no empezamos desde laescuela no vamos a poder cambiar nada. Yo, como encargado de línea de laescuela, instruí a mis camaradas a cada uno de estos cadetes junto con miscompañeros, y vamos a seguir educándolos a cómo hablar como la gente, cómoactuar, cómo comportarse, aseguró Fernando Aldes. "A los aspirantes lesinculcamos esta disciplina para que no cambien, para educarlos. Es ahora,trabajar día a día, ayudar al ciudadano común en sus necesidades, volver atener respeto por los adultos que es algo que se perdió; el profesional tieneque venir a educar, al servicio de los demás, culminó.






