Descargo

Algo huele mal, lado B

Tras la denuncia de los vecinos del barrio “El Fortín”, que se quejaban del mal olor proveniente de la planta de ABSA, el secretario de Obras Públicas Juan Carlos Núñez Arias aseguró que el problema se debía a una rotura que ya habría sido reparada.
lunes, 22 de junio de 2015 · 09:17

En su edición anterior, El Diario San Vicente publicó un reclamo de los vecinos del barrio "El Fortín”, quienes aseguraban que un profundo mal olor, proveniente de la planta de tratamiento de líquidos cloacales de ABSA, afectaba al barrio diariamente. La denuncia, que posteriormente fue divulgada en la edición web del diario, causó un fuerte impacto en la sociedad sanvicentina. Vecinos adherían al reclamo con sus comentarios en Facebook y sus llamados a la redacción y otros, de distintos sectores del distrito, se solidarizaban con sus conciudadanos azotados por el olor a cloacas.

En esta oportunidad, El Diario San Vicente dialogó con el secretario de Obras Públicas de la Municipalidad de San Vicente, Juan Carlos Núñez Arias, quien aseguró que las fuertes ráfagas de olor que afectaban a los vecinos eran causadas por una rotura que surgió en el sistema de la planta de tratamiento pero que el problema ya fue arreglado hace algunos días. "El problema de la planta ya está reparado así que ya está funcionando normalmente. Por eso ya tendrían que aflojar los olores. Yo me he acercado al barrio y ya no es la misma sensación de la semana pasada y, de hecho, los reclamos sobre ese tema dejaron de llegarnos”, aseguró Núñez Arias.

El funcionario además explicó: "Entre que se produjo la rotura y se reparó pasaron aproximadamente quince días. En ese lapso de tiempo sigue entrando la misma cantidad de líquido cloacal y el sistema sigue trabajando hasta que se regulariza. Y bueno, ahí es que la gente que está cerca de la planta de tratamiento, como el sistema trabaja permanentemente, siente ese olor”.

"Yo entiendo al vecino con estos temas. Pero siempre que estemos cerca de una planta de tratamiento de líquido cloacales olor va a haber, porque es algo propio de la planta”, afirmó Núñez Arias y agregó: "Este año tuvimos temperaturas altas hasta hace poquitos días y además mucha humedad, eso nos perjudicó muchísimo. El olor en el barrio se empezaba a sentir aproximadamente a partir de las cinco de la tarde, que es cuando se satura el ambiente de humedad. Entonces esa humedad empezaba a bajar y hacía que afloren los olores que con el viento se desparramaban”.

Sobre el final de la charla, el carismático secretario de origen colombiano detalló el funcionamiento de la planta de tratamiento de ABSA: "Son sistemas mecánicos, con varias piletas, donde a medida que van llegando los líquidos cloacales se van bombeando y se trasladan de pileta en pileta. Y ese líquido cloacal que ingresa en un estado que es entre líquido y sólido, tiene que salir líquido y clorado. Y de ahí desemboca en el arroyo”.

Sobre el control de esos líquidos clorados que se vierten en el Arroyo San Vicente, Núñez Arias recordó que el municipio tiene un convenio con la Dirección de Hidráulicas de la Provincia de Buenos Aires, que se encarga de hacer mediciones periódicas del PH de los cursos de agua sanvicentinos, las cuales, hasta ahora, "vienen dando bien”.

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