Luego de seis días de agonía perdió la vida y suex novio, Roberto Almirón, fue encontrado culpable y condenado a 18 años de prisión por el TribunalOral en lo Criminal 4 de Lomas de Zamora.
Loextraño del caso es que si bien Casación dio sentencia firme al fallo efectuadocon anterioridad, el acusado continúa en libertad.
Despuésde tantos años de lucha y padecimiento, se podía pensar que el caso estabaencaminado y que finalmente la familia iba a poder darle un cierre a subúsqueda de justicia; pero por lo que se puede vislumbrar, el proceso tienetodavía para un largo rato.
Sibien, los años de condena para el acusado ya están establecidos, la abogada deAlmirón presentó un habeas corpus que permitió que salga en libertad debido asu buena conducta y por no presentar intenciones de fuga.
Lafamilia de Correa anticipó que van a apelar el fallo pero son conscientes deque "llega una instancia en la que ya no s puede apelar más para que Almirónal fin quede detenido.
Estamedida no solo provocó la indignación y el enojo de la familia de la victimasino que además acrecentó el temor de una posible represalia por parte delacusado.
"A veces tengo miedo que me mande a hacer algoo venga el mismo. Expresó Liliana Correa, madre de Ivana y agregó "toda lafamilia tiene miedo, es capaz de cualquier cosa, imagínate que ya mato a mihija.
Lafiscal Sandra Rull, en los alegatos, había solicitado que el acusado fueracondenado a 23 años de prisión por "homicidio simple", mientras que GabrielPonce, abogado de la familia, reclamaba prisión perpetua por homicidio agravadopor alevosía.
En cambio, la defensa había requerido la absolucióndel acusado por falta de pruebas contundentes.
Lafiscal no pudo reclamar la pena de prisión perpetua prevista en la figura de"femicidio" en estos casos de presunta violencia de género, debido aque el hecho ocurrió antes de diciembre de 2012, cuando entró en vigencia estareforma al Código Penal.
Loque resulta difícil de entender y genera una sensación de indefensión para lafamilia de Ivana es el hecho de que teniendo una condena por cumplir, elacusado se encuentre en libertad volviéndose una amenaza latente para ellos. "Estamos muy tristes porque la verdad es queeste tipo tiene que estar preso, es un asesino, afirmó la mamá de la joven muertay agregó "quiero que le nieguen elhabeas corpus y lo detengan de una vez porque sino él se maneja como quiere.
Unode los temas que más preocupan y le causan indignación a la familia Correa esel hecho de que el acusado no tenga una orden de restricción o una pulseramagnética que le impida contactarse con ellos. "A mí la jueza me dijo queAlmirón tenía domicilio en Ezeiza pero se ve q no es así afirmó la mamá deIvana.
Segúncuenta la familia de la joven, el acusado está viviendo a tan solo diez cuadrasdel domicilio de la madre de Ivana. "Esta a pocas cuadras, en la casa de sunueva mujer; yo nunca lo vi, pero tengo vecinos de la zona que me advirtieronque está por el barrio.
Estosmismos vecinos son los que tratan de prestar su ayuda y protección a la familiaavisándole aunque sea cuando la camioneta de Almirón anda por la zona para queLiliana y sus nietos no lo crucen.
LilianaCorrea, nunca deja de hacer hincapié que no solo busca justicia para que suhija descanse sino por la seguridad y tranquilidad de sus nietos, Evelyn de 12años y Benjamín de 5, los dos hijos que dejó Ivana. "Ellos ven unacamioneta parecida y me dicen ´ ¿Será Roberto?´. Una clara señal del miedo quesienten los nenes al saber que Almirón continúa en libertad.
Reconoce además que los nenes suelen preguntarlepor qué está suelto por las calles, en especial, la hija más grande Ivana quees "la que más recuerdos tiene de su madre.
Mientrastanto, la mamá de la joven asesinada hace cuatro años, continúa con su lucha incansablepara que el responsable de la muerte de su hija cumpla de forma efectiva sucondena y afirma estar "indignada con la justicia y con la poca seriedad quese ha manejado el caso hasta el momento.
"No estoy conforme, no entiendo como una Juezaque es madre, mujer, defiende a este asesino. Las leyes argentinas no colaborapara que mi hija descanse en paz sentenció Liliana Correa con un tonoangustioso pero con la convicción firme de que esta pelea va a continuar hastaque el asesino de su hija cumpla su condena.
El caso
Elepisodio trágico ocurrió el 23 de enero del 2011 donde luego de una fuertediscusión, por causas aún desconocidas, entre Ivana Correa (23) y RobertoAlmirón (53) terminó con la joven prendida fuego. La mujer fue trasladadaenvuelta en una sábana por el acusado hasta el hospital Santamarina de MonteGrande donde también debió ser atendido por presentar quemaduras en sus manos.
Aseis días de sufrir las graves quemaduras, Ivana, que era madre de una nena de7 años y un varón de 1, murió en el hospital San Martín de La Plata a causa quesu cuadro se había agravado y había sido trasladada hasta ese lugar.
Elacusado había declarado que la propia Ivana se había prendido fuego pero lasacusaciones de la madre de la joven y la botella de alcohol que se encontró en la casa Almirón echaron por elsuelo su defensa y lo convirtieron en el único condenado.






