Documental

En Echeverria se exhibe Aguas Abiertas

El documental se exhibirá el 3 de septiembre en el Centro de Rehabilitación Municipal. El proyecto, que comenzó a fines de 2012, fue ideado y dirigido por Marcia Paradiso. Sus protagonistas son cinco deportistas que entablan un vínculo de amistad con el que logran superarse y transformar sus vidas. Emoción, alegría y un mensaje sugerente que durante una hora, detiene el tiempo y resignifica el valor de la vida.
sábado, 29 de agosto de 2015 · 00:00
Aguas abiertas es un proyecto documental que cuenta con el apoyo del INCAA (Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales) y la CONADIS (Comisión Nacional Asesora para Integración de las personas con discapacidad). El documental registra el proceso que comienza con la práctica deportiva en espacios cerrados y acompaña la meta de alcanzar la participación grupal en un desafío en aguas abiertas.
Es en ese punto donde cobra importancia la vivencia colectiva y solidaria basada en la fuerza, la resistencia y la confianza, asumiendo al agua como un espacio de la naturaleza a conquistar.
Aguas Abiertas  se propone  reconocer las capacidades de fortalecimiento de las  experiencias  deportivas juveniles, revalorizando los esfuerzos que realizan las personas con discapacidad  y  transformando su representación  en los medios masivos de comunicación.
El documental se filmó en la pileta Aguas Abiertas del Club Atlético Monte Grande, y en las localidades de Tristán Suárez, en Lago Escondido y en la localidad de Ramallo, sobre el Río Paraná, Buenos Aires.
Tobías de León, Joaquín Galeano, Facundo Guillín, Christian Mansilla y  Nicolás Verón forman parte del equipo de natación especial del natatorio Aguas Abiertas. Por distintas circunstancias de sus vidas crean a través del deporte, un vínculo de amistad que revela su espíritu de inclusión y crecimiento. Después de años de entrenamiento construyeron una amistad con su entrenador Marcelo Tambornini.
Juntos, se preparan para enfrentar los desafíos dentro y fuera del agua. 
Marcelo decide que es momento de poner a prueba esa confianza y los prepara para un desafío mayor. Tras un año de entrenamiento participaron de una maratón en aguas abiertas, en el río Paraná, junto a cientos de nadadores. Para los chicos significó alejarse del barrio, de lo conocido, para acercarse al río y su naturaleza desafiante.El acercamiento a un nuevo fin de ciclo les propone un nuevo comienzo. Se trata de adentrarse en un río que fluye como sus vidas, que se renueva a cada paso y se devela siempre de forma distinta.
Las vidas de los chicos se entrelazó a lo largo de la historia formando una sola.
La competencia y lo individual ceden ante el crecimiento grupal y los vínculos que genera. La experiencia en aguas abiertas los llevará más allá de los límites del natatorio de barrio y los transporta allí donde la llegada no es un final, sino un nuevo comienzo. Allí donde las paredes del natatorio desaparecen y el cuerpo y el deseo son los únicos límites.
La directora del documental Marcia Paradiso destaca que "por ahí no se podía imaginar todo lo que los chicos estaban logrando, no era solamente una práctica de de la natación rutinaria o de rehabilitación. Ese primer objetivo ellos lo hicieron durante varios años. Pero después ellos hacían una práctica deportiva, participaban en los torneos bonaerenses, venían con un montón de medallas, se veía que había un crecimiento enorme en el grupo, tanto deportiva como en la relación personal. Me pareció que ese tipo de pequeñas victorias de alguna manera, no son deportistas federados, sino amateurs en el mejor de los sentidos, le dan una dedicación, lo mismo los profesores, el espacio. Todo lo que ellos fueron avanzando a través de la natación me parecía que era un ejemplo para muchos, no solo para los que tuvieron la misma problemática que ellos pero también pensándolo como un modelo de ejemplo  de un objetivo que se ponen chicos durante diez años y la fortaleza de ese grupo hace que sean mucho más que las individualidades”. 
El proyecto comienza a fines de 2012, cuando la directora expone la idea en el instituto de cine, fue aprobado y a partir de ahí comenzó la filmación. Durante 2013 no se realizaron los torneos bonaerenses, pero el profesor Tambornini les propone entrenar para ir a nadar al río Paraná. Desde ese lugar cobra sentido el desafío de cerrar una historia de diez años con las aguas abiertas. En el film se ve que los deportistas nadan en los cuatro estilos, que se preparan para hacerlo en un río, pero fundamentalmente se habla de todo ese entrenamiento que uno no ve. 

Comentarios