Trabajadora, alegre y emprendedora, así era Sandra. Sus compañeros y colegas la recuerdan como una persona que "siempre estaba con una sonrisa e iluminaba a todos los que estaban cerca de ella".
Era docente de vocación y amaba su labor, lo cual se notaba por la entrega con la cual ejercía su trabajo. Se había jubilado hacía un año y medio en la Escuela N°41 de Monte Grande pero supo dejar su huella por varios establecimientos educativos de la zona.
Amante del mate, quienes la conocieron extrañarán compartir esos momento con ella. "Los hacía calientes y amargos. Charlábamos tardes enteras,nos contábamos nuestros problemas y ahogábamos penas" cuenta una de sus amigas.
Adrián García, fue su pareja durante tres años y estuvo con ella hasta el último momento, nunca soltó su mano y por eso, hoy se encuentra sumamente dolido por esta pérdida. " Tenía cáncer de pulmón, con metástasis en los huesos. Hacía pocos días la habían operado de los ganglios pero la enfermedad fue más fuerte y se la llevó el 24 de noviembre" cuenta este hombre que se le quiebra la voz con sólo pensar en Sandra.
Falleció en la Clínica de Monte Grande y fue velada en la cochería "Ianiro" (ubicado en Dardo Rocha 542). Sin ninguna duda, dejó un vacío y un dolor muy grande entre todos sus seres queridos pero también en la historia de Echeverría.






