En elmomento inicial de despegar con trescientos pasajeros a bordo, y luego delsaludo del capitán, la aeronave sufre un apagón que parece ser solucionado alcabo de unos veinte minutos.
Una vez másvuelve a iniciarse el protocolo previo al despegue y nuevamente el avión vuelvea quedarse a oscuras. Al cabo de una hora intentan por tercera vez, iniciar eldespegue y vuelve a suceder lo mismo.
Actoseguido, cuatro pasajeros deciden bajarse del avión y al hacerlo deben buscarsu equipaje en forma obligatoria, al tratarse ésta de una medida de seguridadde las empresas aéreas. A estas alturas habían transcurrido dos horas desde queel vuelo debía haberse iniciado.
Una vez queestos pasajeros encuentran sus valijas, el personal vuelve a intentar emprenderel despegue y nuevamente la electricidad vuelve a cortarse.
Es así que,a los primeros pasajeros que deciden bajarse del avión, se suman varios más. Antela incertidumbre de que si se bajaban o no y la falta de información fidedigna,la totalidad de los pasajeros exigen al personal de a bordo que les abran lapuerta y bajar de la aeronave.
Lospasajeros fueron llevados a un hotel, sin demasiada información sobre elposible desperfecto que habría sufrido el avión. Al otro día, los pasajerosnuevamente fueron llevados al aeropuerto, donde finalmente pudieron emprendersu viaje y llegar a sus respectivos destinos.






