ESTEBAN ECHEVERRÍA

Se fue el amigo de todos

Quienes lo conocieron lo recuerdan por su alegría y simpatía. Pedro Soria, perdió la vida ayer por la tarde en el accidente trágico de Enrique Santamarina. Sus familiares y amigos, lo despiden por las redes sociales.

Se fue el amigo de todos
El Diario Sur

Hay quienes creen que los amigos verdaderos se cuentan con los dedos de una mano. Este no era el caso de Pedro Soria, el joven de 25 años ,que ayer por la tarde murió al ser atropellado por un Peugeot 308 en la avenida Enrique Santamarina.

Se caracterizaba por la alegría y la sonrisa que lo acompañaban siempre, era "el amigo de todos". Quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo, destacaban su simpatía y lo buena persona que era. "No había momento que no hiciera divertir. Le sacaba una carcajada a cualquiera con sus locuras" afirman sus seres queridos.

Supo pasar por varios colegios de Monte Grande, entre ellos la Escuela N° 14 y el Instituto Modelo. En todos, dejó una marca y los mejores recuerdos. "Era imposible no quererlo, realmente tenía facilidad para ganarse amigos".

Le gustaba el barrio y por eso conocía tan bien sus calles, cuando las salía a recorrer, en cada esquina tenía a quien saludar. Era fanático de las juntadas y de las salidas con amigos pero tenía en claro que no le gustaba molestar a nadie y que solamente quería pasar buenos momentos.

Era fanático de la música y, por tal motivo se hizo DJ, estaba dando sus primeros pasos pero iba bien encaminado. Además le gustaba la gastronomía, lo que lo llevó a estudiar para ser chef profesional, no había nada que le diera más orgullo que llevar puesto su delantal.

Su otra pasión eran las motos, esa que con tanto sacrificio había logrado comprarse. Casi como una ironía del destino, ayer por la tarde perdió la vida arriba de ella. Las pericias todavía se están llevando a cabo pero se sabe que a causa de un conductor imprudente, Pedro encontró la muerte. Según informaron las fuentes oficiales, el conductor del Peugeot 308 quiso adelantarse a una camioneta y cruzó de carril. Todo lo que vino después, ya es conocido

Tenía dos hermanos, Lucrecia y Tobias. La joven hizo un pedido desesperado de testigos que hayan visto lo que pasó y ayuden a que este caso no quede impune. Tal vez, sea la única manera de calmar tanto dolor. Sus amigos en las últimas horas lo despidieron por las redes sociales y prometen quedarse con los mejores recuerdos.

Pedro en su Facebook se autodefinía como un joven "alegre, leal e innovador". No hay palabras que lo describan mejor. El vacío que dejó entre sus conocidos es enorme y el sabor amargo de no tenerlo en estas fiestas es aún más grande. El resto es cuestión de tiempo, incluso para sanar las heridas de su partida.