SOCIEDAD-ECHEVERRÍA

El Hospital del Bicentenario empieza a funcionar este año

Después de alguna confusión con respecto al carácter de la visita , quedó claro que el presidente llegaba a recorrerlo.Cuando habló, fue preciso respecto a las fechas del proceso de inauguración.
lunes, 22 de febrero de 2016 · 08:39

Hace pocos días el Presidente, Mauricio Macri, la Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal y el Intendente, Fernando Gray, se juntaron para recorrer las instalaciones del Hospital del Bicentenario. En dicha reunión el primer mandatario expresó su deseo de poner el mismo en marcha "Para que los abuelos, las madres, los niños, dejen de viajar y puedan atenderse en el distrito ya que es necesario para los  vecinos de la zona y de otros distritos".

Por su parte, el Jefe Comunal dijo que el hospital "Es una política de estado que supera las diferentes gestiones o colores políticos. Es una obra para los vecinos de Esteban Echeverría para los próximos cincuenta años. Es un hospital muy grande, que costó 600 millones de pesos, la puesta en marcha completa demandará 2 años y se irán inaugurando las distintas áreas”.

El nosocomio se encuentra proyectado como un Hospital General de Agudos, con capacidad de ciento cincuenta  camas, y cuyos servicios están orientados al segundo nivel de atención, con internación, diagnóstico y tratamiento ambulatorios.   Además cuenta con seis quirófanos, dieciocho consultorios, dos salas de tratamiento, emergencia,  pediatría, obstetricia y neonatología. Tendrá equipamiento de última generación de más de un tomógrafo, mamógrafo, sala de rayos, ecografía y endoscopia.                  

La obra fue financiada ciento por ciento con fondos del PAMI  y se prevé que en sus instalaciones se le brinde servicio a más de veinticinco mil afiliados.

Todos conocemos la historia de este hospital que prestará ayuda a miles de vecinos, no solo del municipio sino también de la región pero como fue el paso a paso hasta llegar a este monumental proyecto que resurgió del abandono.

Hacia los años 1908, estas tierras eran campo, algunas pocas viviendas le daban vida al paisaje desolador. A seis cuadras de la estación del ferrocarril, había una extensión de tierra destinada al barrio La Paz, que nunca se construyó. Allí, en la esquina de las actuales calles San Martín y Esteban Echeverría, un alemán llamado Augusto Höerth levantó un modesto galpón para una actividad que daría origen al Frigorífico Monte Grande. Esta fue la primera industria que tuvo Monte Grande, las que habían no se le asemejaban o su actividad no era tan prospera.

La mayoría de sus empleados eran polacos y alemanes, que buscaban en estas tierras un futuro .El establecimiento, al que muchos llamaban "la chanchería” por el faenamiento de cerdos creció a pasos agigantados hasta caracterizarse por ser el mejor productor de fiambres.

El tiempo pasó y hacia la década del setenta, esta fábrica se convirtió en el frigorífico más importante del país, uno de los pocos que cumplía con las normas sanitarias mundiales.

En su apogeo, la planta de 59.100 metros cuadrados, contaba con un plantel de mil quinientas personas, técnicamente preparadas, y cincuenta cámaras frigoríficas para el congelamiento. Se podía faenar 1.400 vacunos y 1000 ovinos por día. Tenía plantas para la elaboración de conservas y extracto de carne, más las correspondientes para los subproductos de faena vacuna, fiambres y embutidos. La carne producida se destinaba al consumo interno y a la exportación.

Pero, ¿Cómo fue que esta empresa en su pleno apogeo pasó a la quiebra de forma estrepitosa?. Al fallecer el Director Gerente Naum Kacowicz, la declinación de la empresa se hizo de manera acelerada y muy marcada, incluso bajo la dirección de su hijo. La gestión de un crédito ante el Banco de la Nación Argentina; la desorganización que se fue observando en el ambiente fabril; la improvisación por falta de una conducción férrea y precisa, más constantes presiones sindicales hicieron que el frigorífico se encaminara irremediablemente hacia la quiebra, con las sabidas consecuencias que esto generó para la importante fuente de trabajo que representaba al tener miles de empleados y obreros, generar empleo tercerizado, además de proveedores y expertos en servicios y mantenimiento.

Ante la imposibilidad de pagar el crédito, el banco se convirtió en acreedor principal y el fin del frigorífico se anunció con la fecha del remate: fue el 10 de junio de 1991, a las 13.30.

Cerradas para siempre las puertas de la S. A. Frigorífico Monte Grande Ltda, cientos de familias quedaron en la calle con un futuro incierto. Sus edificios centrales, sus dependencias contiguas e incluso varias casas habitación, adquiridas en las cercanías de la planta para diversos usos, quedaron abandonados y sin custodia alguna.

El estado de total abandono, permitió que se violentaran los accesos de la planta, cuyas instalaciones fueron lentamente saqueadas. Primero arrasaron con todo lo de valor (hierro, bronce, plomo, etc.) hasta llegar a robarse ladrillos, azulejos y vidrios.

En el año 2006, ya convertido en un lugar peligroso e inseguro en pleno centro de Monte Grande, los restos de sus instalaciones centrales -las más amplias e imponentes- fueron demolidas. El importante costo de la demolición fue solventado por el gobierno de la provincia de Buenos Aires y en parte menor, por la municipalidad local.

En el año 2006, ya convertido en un lugar peligroso e inseguro en pleno centro de Monte Grande, los vecinos reclamaban por más seguridad en esa zona motivos por el cual los restos de sus instalaciones centrales -las más amplias e imponentes- fueron demolidos. El importante costo de la misma fue solventado por el gobierno de la provincia de Buenos Aires y por la municipalidad local.

Durante los años siguientes, si bien desparecieron las torres del frigorífico, el abandono continuó en esas tierras, en las cuales llegaron a verse caballos pastando. Se anunciaron algunos proyectos para instalar una plaza pública, centros recreativos, y hasta circuló en algún momento un proyecto de universidad, pero en el 2010, la Municipalidad anunció que esas dos manzanas vacías en medio de la ciudad iban a ser destinadas a la construcción del Hospital del Bicentenario. La licitación se obtuvo el 31/08/2009 y una vez concluidos los temas legales, el 25 de agosto del 2011 se colocó la piedra fundamental y se dio comienzo formalmente a la construcción del Hospital del Bicentenario, en el predio cedido por el Municipio y con el aporte económico del Instituto Nacional de Jubilados y Pensionados (PAMI).

Desde que se iniciaron las obras hace casi cinco años y hasta diciembre del 2015, la unidad de salud tuvo un avance en la construcción del 99% y con un costo aproximado de 600 millones de pesos y una iniciativa mixta entre la Nación,  Provincia y Municipio.

Este centro de dos plantas cuenta con una superficie total de 17.600 metros cuadrados en áreas técnicas asistenciales y un total de 22.300 metros considerando los entrepisos técnicos, locales, de servicio de infraestructura y áreas semicubiertas.

Debe destacarse que en este hospital modelo van a trabajar mil doscientos empleados de la salud los cuales van a dividirse en mañana, tarde y noche, habiendo cuatrocientas médicos por turnos a disposición de la gente. Además, habrá otros ochocientos empleados que se encarguen de temas administrativos, maestranza y seguridad, dando un total de dos mil personas a cargo de este gran centro de salud. En cuanto a los costos del equipamiento técnico del lugar se calcula que rondan los ciento cincuenta millones de pesos.

Comentarios