SOCIEDAD-ECHEVERRÍA

ALCO, el grupo que ayuda a sentirse bien

ALCO, el grupo que desde hace 33 años ayuda a personas obesas y con sobrepeso a tener una vida mejor.
domingo, 17 de abril de 2016 · 17:35
La Asociación de Lucha Contra la Obesidad (ALCO) fue creada por el Doctor Alberto Cormillot en el año 67. Desde ese momento no ha parado de replicarse en distintos puntos del país hasta llegar a Esteban Echeverría hace ya tres décadas.

Es un tema complejo,una batalla constante y solamente quienes lo padecen saben que día a día deben dar lo mejor de sí para vencer al sobrepeso. Aisalarse,caer en depresión y la baja autoestima son los principales males contra los que los obesos deben combatir.

"En este grupo aprendemos a escucharnos, a darnos una mano, a hacerle sentir al otro que no está solo, que todos pasamos por lo mismo y que con esmero se puede estar saludable" dice Laura Baztan, tesorera del grupo quien gracias al mismo bajo varios kilos y hoy se encuentra en su pesaje ideal.

Todos los miércoles a las 17:30 asisten a ALCO más de cien personas, los cuales son divididos en varios sectores: los que van por primera vez, los que van por segunda y los que concurren frecuentemente. Además está "Alquito" el grupo para niños y otro para jóvenes. "Es tan importante que los chicos asistan al grupo desde pequeños porque de esta forma aprender a alimentarse bien desde temprana edad, lo cual los ayuda mucho en la vida" resalta Maricel, una de las integrantes.

Al mismo tiempo cada grupo tiene una moderadora que se encarga de dirigir las charlas, del material bibliográfico que se va a leer y ceder la palabra a cada integrante para que cuente como fue su semana. "Lo que acá profesamos es la idea de que hay que estar en movimiento, no dejarse estar y cambiar la forma de nutrirse.Deben ser seis comidas: desayuno, una colación, el almuerzo, la merienda, otra colación y luego la cena" explica Isabel Echegaray, responsable del grupo de Echeverría y agrega "La gente piensa que así estás comiendo más y en realidad es todo lo contrario. Aprendemos a no quedarnos con hambre".

No hay una matrícula, ni una cuota, solo se deben abonar $20 por clase que son destinados al alquiler del espacio (Boulevard Buenos Aires 240, sede de STMEE) y para la compra de materiales, ya sea fotocopias, remeras, banderas u organizar salidas. "Cada una de nosotras pone su granito para colaborar en este grupo" afirma Maricel y agrega "Es una forma de devolver el bienestar que ALCO nos regaló".

Sus experiencias fueron difíciles, alguna vez sus historias estuvieron teñidas de angustia, de baja autoestima, de dolor. "No se puede explicar lo gratificante que es poder ponerte una prenda que antes no te animabas o usar colores, salir del negro, de la ropa suelta. Cambia la actitud completamente, volvemos a sonreír, a relacionarnos con otros, a ser una persona diferente porque estás bien con vos mismo y eso es impagable" cuentan. Cada relato es una enseñanza, como por ejemplo Maricel que describe que hace unos años no podía jugar con su hijo en la plaza "Me pedía que me tirara del tobogán con él y me era imposible. Lo primero que hice cuando empece a bajar kilos fue hacer todas esas actividades" dice casi entre lágrimas.

Laura, por su parte, resume esta experiencia como una "Victoria" donde cada mañana agradece y cuando siente que está por decaer encuentra en el grupo un espacio de contención y amor. "Viajaba en el tren parada porque me daba vergüenza sentarme y ver que no entraba, entonces no me acercaba a un asiento para no pasar por esa situación tan incómoda" explica Isabel que recuerda ese pasado con algo de tristeza.

Ellas son otras, dejaron su pasado atrás, miran hacia adelante con optimismo, con amor y solidaridad hacia los hombres y mujeres que concurren a ALCO y a los que ellas ayudan desinteresadamente porque en algún momento ocuparon esos lugares. En este grupo solo se respira afecto, cariño, trabajo y superación.

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