Tras una serie de idas y venidas que incluyeron reuniones gremiales, cese de actividades, bloqueos al ingreso de una de sus plantas, movilizaciones en la Autopista Ricchieri y en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional de Ezeiza, la empresa Cresta Roja S.A. fue declarada en quiebra el 22 de diciembre pasado. Cuatro meses después, cerca de una tercera parte del personal que se desempeña en la Planta Industrial II SAPRA de El Jagüel reactivó esta mañana el proceso de sacrificio de los pollos, cuyo nivel de producción standard se espera alcanzar a mediados de año. Sucede que la firma solía faenar unas 400 mil unidades diarias, una cantidad que los nuevos administradores buscarán alcanzar una vez que se reintegren todos los operarios, los cuales se sumarán en tres tandas.
Hoy se reincorporaron entre 250 y 270 empleados, quienes cubrirán únicamente el turno mañana. Según los cálculos previstos, durante las primeras tres semanas se faenarán 70 mil pollos por día y luego se buscarán incrementar la cantidad en 10 mil unidades más. Si todo sigue su curso, para mayo se incorporará una segunda tanda de empleados y la producción se duplicará, acercándose de esta forma al tope de producción de la planta II, que es de 200 mil aves. Luego, se buscará reactivar la otra planta de producción, que está ubicada en la localidad La Unión Ferroviaria, perteneciente al partido de Ezeiza.
El delegado gremial de Cresta Roja Cristian Villalba consideró que, pese a desconocer la fecha en la que se reincorporará la nómina completa de operarios, "Es algo importante pasar de cero a 140 mil pollos diarios en tres semanas. Asimismo, afirmó desconocer mayores precisiones sobre la fecha de apertura de la segunda planta, pero aseguró que "Estamos trabajando junto a la empresa para que se reincorporen lo más rápido posible todas las fuentes de trabajo.Mientras tanto, más de dos tercios de los empleados esperan ansiosos ser llamados el próximo mes para comenzar a trabajar, reingresar a la nómina oficial y así poder volver a percibir el sueldo completo, que casi triplica la cuota mensual de 6 mil pesos que reciben desde diciembre y que volvieron a cobrar hoy. "Esa plata es parte de una deuda que se tiene con los trabajadores. La primera tanda la cobrará por última vez este lunes. A medida que se van incorporando las otras tandas, irán dejando de cobrarlo, explicó Villalba.Un operario de la planta II que no empezará a trabajar este mes recordó que fue en octubre cuando empezaron los cambios. "Trabajábamos un día sí y dos días no. Ahí empezaron los cortes en la Autopista Ricchieri. En noviembre no laburábamos casi. Cuando se declaró la quiebra nos dijeron que iban a tratar de buscar la forma de que volvamos a trabajar, que iban a conseguir un comprador. No nos mintieron, precisó.El operario se desempeña en el área de recibo, donde se sacrifican las aves, además de realizar otras tareas. Luego de permanecer casi cinco meses sin trabajar, admitió que se le hace difícil mantenerse. Se complica para llegar a fin de mes. Tengo 22 años y no tengo hijos, pero muchos compañeros que tienen que mantener a sus familias se les hace más difícil, algunos se la tuvieron que rebuscar, contó.Ese fue el caso de un empleado del área de menudos que desde enero vende artesanías hechas en base a masilla y madera en el centro comercial de Monte Grande, una salida laboral que, complementada con el pago mensual de seis mil pesos, le permite seguir manteniendo a su familia, si bien tuvo que recortar algunos gastos. "Lleva tiempo, pero se puede vivir de esto. Eso sí, hay que meterle, laburar y dedicarle más tiempo que plata, porque con un kilo de masilla hago veinte piezas, pero por día llego a hacer siete u ocho, le había contado a El Diario hacia mediados de febrero. Dos meses después, el hombre confiesa que se sintió "desilusionado al no haber sido llamado para comenzar a trabajar este lunes y admitió que, como muchos de sus compañeros, desconoce si será llamado en la próxima reincorporación de mayo. "Muchos de los que estuvimos en las manifestaciones no vamos a empezar a trabajar esta vuelta, pero tomaron a varios que en esa época se quedaron en sus casas, se quejó.Por su parte, Villalba minimizó los reclamos al recordar que "El 22 de diciembre la empresa quebró y en cuatro meses se está volviendo a producir. Calculamos que en los próximos dos o tres meses la situación se va a resolver de forma completa, pero también es verdad que se resolvió mucho. De cara al futuro, adelantó que entre junio y julio la firma llamará a licitación abierta y pública. "A partir del quiebre, se abrió un plazo de 365 días con una pauta de 180 días para llamar a licitación, o sea, hacia fines de junio, pero puede que se extienda hasta julio. Sin embargo, admitió que con seis mil pesos mensuales "no se puede vivir.Sucede que desde el 19 de febrero Cresta Roja es gerenciada por Ovorprot Internacional, firma especializada en la elaboración de productos hechos a partir de huevos naturales puros sin aditivos ni conservantes. Según el delegado, "Los hermanos Rasic quedaron totalmente excluidos de todo. Sin embargo, por una cuestión legal la empresa aún no cambió de nombre, y no lo hará hasta que sea adquirida. Al tratarse de una licitación pública, Ovorprot tiene tanto derecho como cualquier oferente, pero para Villalba la operante actual será la primera en realizar una oferta por los intereses de la excompañía de los hermanos Ivo y Milenko Rasic, que además de las plantas de Ezeiza y El Jagüel posee dos más en Cañuelas y Monte, dos localidades del interior de la Provincia de Buenos Aires. "Teniendo en cuenta todo lo que invirtieron, yo imagino que serán los primeros oferentes, vaticinó. Al cierre de esta edición, en la planta II de El Jagüel empleados faenan pollos y rezan para que la cadena productiva que se reactivó a partir de esta mañana no vuelva a desarticularse. "Esperamos no parar más, concluyó Villalba






