ESTEBAN ECHEVERRÍA

Los chicos del hornerito

Refugio, forma de vida, lugar de trabajo, actividad y contención para sentirse útiles y protegidos.

Los chicos del hornerito
El Diario Sur

El taller de  "Los Horneritos”  se encuentra ubicado en la calle Jujuy 239 enLuis Guillón.  Hace más de 25 años  este centro les da trabajo a chicos  con capacidades diferentes, que buscansuperarse día a día.  En el mismo, los jóvenes,producen y venden a pedido distintos artículos como bolsas de residuos (dediferentes tamaños), escobillones, rejillas, caminos de mesa, delantales y  alfombras de  totora.

Anastasia Vaschhuk y Juan CarlosSabán presiden la institución y recuerdan con mucha alegría la época en la quenacía este proyecto. "Nuestros hijos estaban por finalizar la escuela laboral yla directora nos sugirió que formemos un taller para que puedan seguirasistiendo y su aprendizaje no se vea interrumpido. Y así fue comoempezamos,  haciendo todos los trámitescorrespondientes para poder iniciar este proyecto”.

De a poco y con mucho esfuerzofueron armando este sueño, pasando por diferentes instalaciones en la zonahasta que lograron conseguir un terreno. "Primero estuvimos en la calle Matienzo,después en Madariaga, luego Ameghino. Fue una época en la que trabajábamos muybien, producíamos mucho. Decidimos,entonces, solicitarle un terreno alintendente de ese momento y así fue como nos trasladamos definitivamente aGabastón” cuenta Anastasia y agrega "Con diferentes donaciones nos fuimosacomodando, como por ejemplo, el alambrado, el cielo raso. Levantamos lasparedes, hicimos los pisos y todo lo que hacía falta”.

Este taller es conocido en todoel barrio;  vecinos y distintos localesadquieren sus productos y no solo de Echeverría sino también de zonas aledañas.Es que la calidad y la excelencia con la que trabajan los hacen distinguirse de otras instituciones. "Nosotros acáles enseñamos a cumplir con sus obligaciones, a sentirse operarios de verdad.Vienen a verse con sus amigos, a charlar pero además tienen labores querealizar” explica Juan Carlos.

Por otra partes, Anastasia cuentaque los jóvenes de Los Horneritos perciben un sueldo por las actividades  que realizan, "A fin de mes cuando revisamoslas ganancias que tuvimos, lo primero que hacemos es comprar nuevos materialespara seguir con el trabajo, y lo que resta lo dividimos entre los chicos. Damosun plus para los que no falta porque consideramos que es una forma de incitarlosa seguir viniendo”. Y así es, a ellos no les gusta falta porque esa instituciónes como su hogar, es el lugar donde aprenden y crecen, "Cuando vemos todo lo quehemos logrado hasta el momento, nos emociona profundamente. Hay padres queestán asombrados con el avance que realizaron sus hijos, a lo mejor en suscasas antes no hablaban y hoy, charlan y se desenvuelven sin complicaciones. Esetipo de cosas nos llenan de una profunda alegría” afirma Juan Carlos.

Los horneros son pájaros muyparticulares, ellos mismos construyen su nido y para lograrlo trabajan enconjunto e incansablemente. Este lugar , que luego se convertirá en su "casa”,es de una insospechada resistencia que puede soportar firmemente las lluvias,los vientos y todo tipo de adversidades. Casi sin nada que explicar, estadefinición se vuelve una radiografía perfecta de lo que es este taller deproducción, donde el amor y la dignidad abundan.