ESTEBAN ECHEVERRÍA

Luciano Valette, el científico que ahora es una calle

Uruguayo, llegó a la Argentina, compró años después un lote en Monte Grande y se hizo nuestro para siempre. Científico, aventurero, metódico, inquieto, amante de su familia, se ganó un lugar en el afecto de quienes lo conocieron. Hoy sigue siendo querido y respetado.

Luciano Valette, el científico que ahora es una calle
El Diario Sur

Juan Luciano HonoratoValette, nació en Canelones, Montevideo el 29 de agosto de 1880, aunque sunacimiento quedó registrado en la capital uruguaya con fecha el 3 deseptiembre. Hizo sus primeros estudios en Canelones, pasando luego a lossuperiores a Montevideo y, cuando apenas tenía diecisiete años, decide probarsuerte en Buenos Aires, dejando atrás a sus padres, don Juan María PrósperoValette de profesión zapatero y a doña Clotilde Puyó de Valette, quien era amade casa.

Llegado a BuenosAires, con sólidos conocimientos en zoología, hidrobiología y una buena aptitudpara el dibujo y la meteorología, ingresó como naturalista ayudante en elDepartamento de Zoología del Museo de Ciencias Naturales de la ciudad de LaPlata, cuando aún no tenía dieciocho años. Colaboró allí, hasta mediados de1899, para pasar luego al Servicio de Pesca y Piscicultura del Ministerio deAgricultura de la Nación, donde trabajó hasta 1930, llegando a ser Jefe delsector.

En 1898, participó deuna excursión paleontológica a la Península de Valdés en Chubut y al añosiguiente, formó parte de una Comisión de Estudios que viajó a Santa Cruz hastaalcanzar el Lago Argentino. En 1902, habiendo ya demostrado condiciones de"naturalista”, fue designado en el Servicio como Naturalista Viajero de laComisión de Zoología. En ese momento es cuando surge la oportunidad de viajarpara invernar en la Antártida a lo largo del año 1904.

El doctor Wiliam Brucepartió del Puerto de Edimburgo en 1902, para cumplir con trabajos científicosen los mares australes, con la idea de explorar y estudiar el sector casquetepolar situado al sur de nuestro continente. Durante la presidente de JulioArgentino Roca, el científico inglés propone al gobierno nacional cederle laexpedición. En 1904, cuando Luciano Valette integraba la Oficina de Zoologíadel Ministerio de Agricultura de la Nación, fue seleccionado para integrar esaprimera comisión antártica que tomaría posesión del Observatorio Astronómico yMagnético de la Isla Laurie, en las Orcadas del Sur, además de convertir a laArgentina en el primer país del mundo en establecer una base permanente en laregión.

Una vez que sereintegró a sus tareas en el Ministerio, ya con mucha experiencia, Valetteformalizó su relación con su prometida y contrae matrimonio en agosto de1905 con María Dolores Bosch, la "María Lola” o "Lolita” de sus postales queera un año menor que él, de origen uruguayo, pero residente en Buenos Aires, yconviven en Capital Federal.

En abril de 1907,llegó el primer hijo, Enrique Ángel, el único hijo varón, el que muchos añosdespués será el padre de Susana. "El abuelo hablaba muy bien en inglés y enfrancés, fue quien me enseñó mis primeras palabras en ese idioma”, recuerda lanieta de Valette.

En el ordenprofesional, Valette publicó en el Ministerio de Agricultura, "Viaje a lasIslas Orcadas Australes”, un gran trabajo científico que permitió conocer elfruto de sus investigaciones antárticas.

Luego es designadoJefe de la Oficina de Pesca del Ministerio, en cuya función pobló de peces alos principales lagos, lagunas y ríos de nuestro país. Al tiempo que adquiríarenombre nacional e internacional por sus estudios biológicos y por suespecialización en la siembra de salmones, alevitos de truchas y pejerreyes. Nosólo en nuestro país, sino además en otros países sudamericanos, por ello se loconsidera como "el padre de la piscicultura argentina”.

Buscando mayorcomodidad para los suyos, llegó un día de 1910, en un tour dominguero, de esosque en esos años se hacían para promover loteos, en este caso en Monte Grande.Se entusiasmó con el lugar y compró un terreno en las calles San Vicente yMiguel de Azcuénaga, hoy Independencia y Domingo Faustino Sarmiento. Pocodespués, inició la construcción de una vivienda, a la que bautiza, -en honora su esposa-, como la "María Lola” y así en 1911, se trasladó pasando a serpara siempre ciudadano en Monte Grande.