ESTEBAN ECHEVERRÍA

Las calles en que vivimos. Vicente Ramos, un ciudadano comprometido con Monte Grande

Fue un inmigrante español que terminó adinerado pero sólo por su esfuerzo. De canillita a empresario manejó teatros y otros emprendimientos. Protagonizó el nacimiento y crecimiento de nuestro Partido. Pero la vida... Viajó a España, empezó la Guerra Civil, jamás volvió.

Las calles en que vivimos. Vicente Ramos, un ciudadano comprometido con Monte Grande
El Diario Sur

Don Vicente Ramos nació en Brión, feligresía de Santa Maríade los Ángeles, provincia de La Coruña, Santiago de Compostela, a oncekilómetros de la ciudad de Galicia, España.

A los trece años de edad,llegó a nuestro país, radicándose en Buenos Aires. Se inició vendiendodiarios en la estación principal del Ferrocarril del Sud.

Cuatro años más, identificado con el barrio de Constitución,comenzó a desarrollar sus primeras experiencias. Tiempo después contrajomatrimonio con Paulina Ema Tettamanti, una joven argentina, hija de inmigrantesitalianos.

Fue dueño de la conocida y afamada confitería "El TrenMixto”, ubicada en la esquina de las calles Lima y Brasil.

Don Ramos alquilaba el edificio de su comercio,administrando los locales del mismo y viviendo con su esposa e hijos: Vicente,Alberto y Elena, en las habitaciones de la planta alta.

Hombre muy dedicado al trabajo y a sus obligaciones, dotadode gran responsabilidad e inteligencia para los negocios. Estas virtudes lepermitieron ganar dinero facilitando encarar otros emprendimientos como el deconvertirse en empresario de varios teatros porteños a principio del siglo XX,tal es el caso del "Cómico”, del "Comedia” e incluso del "Colón”, cuando esteaun no había sido incorporado aún al patrimonio de la Ciudad.

Esta carrera de éxitos y triunfos comerciales yempresariales le permitió adquirir en 1903 cinco hectáreas en el pueblo deMonte Grande, en auge por su buena tierra, agua y clima, próximas con las víasdel ferrocarril y desde la céntrica calle General Martín Rodríguez.

En esta valiosa fracción, hizo construir una residenciarodeada de un parque con árboles, con figuras de adorno, una fuente, unaglorieta, un invernadero y un mirador desde donde se visualizaban en suamplitud, todos los horizontes.

La quinta fue bautizada por Don Vicente Ramos en honor a suesposa con el nombre de "Villa Paulina”. Cuando la familia Ramos se asentó enMonte Grande, comenzaron a relacionarse con gente progresista, siendo así comoconocen a los líderes del fomentismo precursor que en 1896 habían construidouna agrupación para peticionar y reclamar ante las autoridades de Lomas deZamora, municipio del cual se dependía.

Don Vicente Ramos se anota e interviene en la "Comisión deVecinos”, en la "Comisión Especial” y en la "Comisión Ejecutora”, que seconstituyeron en esta histórica jornada.

Cuando fue necesario reunir fondos para hacer frente a lasexigencias del artículo 4° de la ley fundacional 3.467, creadora del partido deEsteban Echeverría, pone sobre la mesa recaudadora la importante y valiosa suma de cinco milpesos, mucho dinero por aquel entonces.

Así de positiva fue la existencia de este gallego de ley quevivió en el pueblo de Monte Grande y que bien supo abrirse camino en la Américade la esperanza a partir de los trece años, una edad muy prematura paratransitar los caminos de la vida y convertirse en hombre de bien. Su fórmulafue simple y sencilla: poner empeño, dedicación y trabajo, todo amasado conhonestidad y amor suficiente, para alcanzar el más merecido de los éxitos.