Por estos días se repite una postal especial en los comercios de laregión: las liquidaciones de la temporada otoño-invierno.
Dos de cada tres vidrieras del ofrecen sus liquidaciones de temporada.Los descuentos, con porcentajes que oscilan del 20% al 50%, son monedacorriente en indumentaria y calzados de hombre, mujer o niño, llegan a losaccesorios como zapatos, carteras y cinturones e incluyen artículos de blanco,como sábanas y toallones.
Lo llamativo es que las liquidaciones se producen en plena temporadainvernal, cuando el frío todavía está presente y el verano es aún una épocalejana. Así las vidrieras ostentan una batería de propuestas para todo tipo denivel de consumo.
El local "Ozono (Alem esquina Rojas) exhibe un gran cartel en lapuerta de comercio con el escrito "Liquidamos al 50% todo. En la misma cuadra, "Bap Wear muestra en susvidrieras varias propuestas con promociones para aprovechar.
Por ejemplo, los pantalones de jean que, a principio de temporadasuperaban los cuatrocientos pesos, hoy, rondan los trescientos. Además haypromociones que permiten llevar dos prendas similares por el precio de una, oun gran descuento en la segunda compra.
Los pullovers que antes rondaban los trescientos cincuenta, ahoracuestan setenta pesos menos. Mientras que las camisetas de dama bajaron más del25 por ciento.
Vestir a los chicos también es más barato por estos días. En un localde primera marca, un pantalón de niño (trescientos noventa pesos) más unaremera básica (doscientos cuarenta) daban la suma final de seiscientos treintapesos. Hoy, las mismas prendas valen cuatrocientos ochenta. Para las nenas,antes había que desembolsar quinientos sesenta pesos. Las mismas prendas con laliquidación salen cuatrocientos.
El rubro del calzado, por suparte, tampoco escapa a las liquidaciones. En el comercio "Carmelo, haceaproximadamente una semana comenzaron las rebajas, los borcegos y las botasdominan la escena. Lo que hace unos días costaba casi quinientos pesos, hoy,vale trescientos, y menos también.
La mayoría de los vendedores coincide en que la temporada de inviernose cerraba a finales de septiembre, pero ahora se hace en agosto. Por más quese renueve la vidriera y lleguen prendas de primavera-verano, se continúaliquidando porque quedan artículos por vender.
Eso sí, no todas la prendas y productos son pasibles de liquidación,hay clásicos que siempre van a estar vigentes, más allá del paso de los años ylas temporadas. "Por ejemplo, una camiseta blanca o negra se puede guardary seguramente tendrá venta en el próximo año porque es un clásico delguardarropa" explican los comerciantes.
Las liquidaciones se plantean en dos etapas. Una primera en la que elpromedio es del 30% de descuento y en la que el cliente compra el producto másvalorado con una rebaja importante, y una segunda en la que es alrededor del50% y ya el producto más deseado es difícil de encontrar, porque no quedan lascurvas en talles y colores
Las mismas cada vez empiezan antes. Las temporadas tienden a acortase,a ser más efímeras. Los consumidores demandan cada vez más y más pronto. Antesel verano, antes el invierno, antes la liquidación. Tanta es la sed pornovedades, que desde los negocios afirman que en agosto la gente empieza apedir prendas de la próxima estación para comprarlas a menor precio debido aque todavía no llegan remarcadas.
A la hora de repuntar las ventas, no sólo los descuentos de lasliquidaciones surgen efecto, también las tarjetas de crédito hacen lo suyo. Las12 cuotas sin interés de las tarjetas con hasta un 10% de descuento, que lorealiza el mismo comercio, es una buena forma de que las ventas no caigan.






