Esteban Echeverría

Sueños construidos con ecoladrillos

Flavia Ocampo es docente en el colegio Saavedra de Monte Grande. Junto a sus alumnos de secundaria encabezan un proyecto de concientización ambiental.

Sueños construidos con ecoladrillos
El Diario Sur

Son jóvenes entre doce y diecisiete años, alumnos del colegio Saavedrade Monte Grande. Flavia Ocampo es docente de esa institución, hace varios añosdedica su vida a la docencia. En el 2015 presentó un proyecto para crear en losalumnos una fuerte educación ambiental y conciencia ecológica donde los chicostuvieran un papel protagónico. Las autoridades aceptaron y juntos comenzaroneste recorrido que, no solo enorgullece a profesores y directivos, sino tambiéna toda la comunidad de Esteban Echeverría.

"Trabajamos con un programa llamado "Las tres C”, las cuales representanconcientización, colaboración y compromiso” cuenta Flavia y agrega "Es untrabajo que hacemos en conjunto desde el primer año de secundaria, son más demil doscientos chicos involucrados con este trabajo”.

El trabajo es sumamente organizado y está divido en cinco ejes. Por unlado, y como primer paso,  aprenden aseparar la basura según su material. Esta actividad los jóvenes la realizan ensus casas y luego llevan todo divido al colegio.  Más tarde, todo lo recolectado es donado a lacooperativa "El Zaizar” quienes después lo venden.

Como segundo paso, los alumnos se comprometen a tener el aula limpia.Designan a dos representantes que se encargan de controlar permanentemente quetodo esté en su lugar. "Para poder realizar este trabajo, los chicos mismos seencargaron de realizar tachos con materiales reciclables, en donde ellos mismosseparan la basura”.

En el tercer paso, cada curso se encarga de llevar adelante unadetermina actividad. "En el caso del primer año de secundaria, los alumnos seocupan de elaborar compost (tipo de tierra hecha a base de desechos orgánicos),los de segundo realizan los ecoladrillos, los de tercero la difusión de losproblemas ambientales. Por su parte, los jóvenes de cuarto año trabajan en basea "Las tres R”: reducir, reciclar y reutilizar, los chicos de quinto tienencomo meta dar clases en jardines y primarias mientras que los de sexto hacenmobiliarios, por ejemplo, sillones con neumáticos.

Los alumnos acopian los materiales y los donan a instituciones que lonecesitan. El quinto y último paso, trata de articular con otras entidades.Cada curso se concentra en una tarea, y organizados, componen una de las pocasescuelas sustentables que tiene el municipio.

Desde que arrancaron con este trabajo arduo, el colegio trabaja enconjunto con la Secretaría de Medio Ambiente de Esteban Echeverría. "Además detodo lo que hacemos, también juntamos aceite vegetal usado y se lo damos alCentro de Veteranos de Guerra que tiene el partido. Ellos después se encargande entregárselo a empresa que requieren de ese producto. El programa se llama"Bio” y es un placer trabajar todos unidos” afirma la docente.

Estos chicos entusiastas y dedicados tiene el objetivo de armar unahuerta en el establecimiento y hasta un galpón con los mismos ecoladrillos queellos fabrican para poder guardar todos los materiales que recolectan. "Hace untiempo tuvimos la idea pero es un tanto complicado de llevar adelante. Por talmotivo, nos contactamos con la gente de "Red Solidaria” y le donamos todo lo quehabíamos logrado producir”.

La organización aceptó la producción valiosa que estos alumnos lesestaban entregando y con ellos, levantaron las paredes del merendero "La Paz”(Battipede 1745, Monte Grande).

"Me da orgullo contar con estos chicos, están muy comprometidos einvolucrados con lo que hacen” expresa la docente mientras se le entrecorta lavoz de la emoción y agrega "Capaz al principio estaban los que no queríancolaborar o los que querían trabajar menos, pero con esto de poder ayudar,ellos mismos decidieron que iban a seguir colaborando con esa organización”.

Si bien los alumnos aún están de vacaciones, no pierden tiempo ypiensan ideas constantemente para seguir trabajando.

Ellos son chicos ejemplares, de esos que honran a Esteban Echeverría.Flavia, por su parte, una muestra de la buena docencia y la vocación.