ESTEBAN ECHEVERRÍA

¿El mate es un hábito indiscutible? Secretos y claves para su preparación

Parece fácil, pero más de uno tiene su secreto a la hora de preparar un mate. La temperatura ideal, el rol del azúcar y hasta cómo limpiar la bombilla. Algunas claves para que el ritual sea casi perfecto.
lunes, 22 de agosto de 2016 · 17:10
El mate, esencial en una reunión familiar o una juntada con amigos, no necesita excusas para presentarse. Su historia y sus mitos han conseguido tantos fanáticos como formas de prepararlo. El agua, la yerba, la bombilla, el recipiente y hasta la forma de infusionarlo pueden determinar el resultado final.

A la hora de analizar minuciosamente cuáles son los puntos que destacan o destruyen un mate, la yerba, quizá el elemento más influyente. Aquellos que no pueden dejar el mate con azúcar pueden empezar por revisar todo lo que rodea el ritual. Elegir yerbas que sean del norte de Corrientes, sin una gran cantidad de polvo, con una molienda de hoja fina y gruesa. La temperatura del agua también influye en el amargor de la yerba y debe rondar entre los 75 y 80 grados. De todas formas, no al azúcar en el mate.

Luego, el recipiente tiene que tener dos condiciones: base angosta y boca ancha. Se consigue un mate duradero, bien hecho y parejo en la cebada. Respecto a la infusión, se moja solo la mitad de la yerba mate y después se avanza en la parte seca. El recipiente puede ser de vidrio o de calabaza. Son los dos mejores recipientes más recomendados para cebar y tomar ricos mates.

Si el interrogante surge en base a la bombilla y a su curación, la respuesta es sí, debe curarse cada 10 o 15 días. Se realiza sumergiéndola en una cacerola con agua y una cucharadita de bicarbonato de sodio. Hay que dejarla durante 15 minutos bajo el fuego y luego ponerla debajo de una canilla con agua fría. De esta forma, se libera el sarro contenido dentro de la bombilla.


Comentarios