En este último tiempo una nueva "moda" ha venido creciendocon fuerza: los "showrooms" en casas y departamentos. Sin ir máslejos, Esteban Echeverría, es uno de los lugares con mayor cantidad de"locales de este tipo.
Se trata de espacios propios o en algunos casos alquilados para laocasión, en los que se instalan auténticas "tiendas privadas" a lasque accede un número cada vez mayor de personas interesadas en comprar másbarato.
Estos ámbitos comerciales sin vidrieras, que buscan sacarle algo declientela a los puntos de venta tradicionales, se caracterizan por una nada despreciablevariedad de elementos, que incluye ropa, zapatos, artículos de cuero, joyas yaccesorios. En otros casos, productos de bazar, electrónica y artículos delhogar.
El principal canal de difusión es el boca en boca. Pero la misma havenido ganando mayor vuelo por el uso de redes sociales como Facebook.Conocidos y "amigos de amigos" son las principales herramientas deeste negocio. "Empecé con la idea porque quería emprender algo nuevo y tener unnegocio propio cuenta Marisol Torres, ella es quien lleva adelante NicoleShowroom. "Particularmente, no utilizo mi casa sino que muestro las prendas enLa Casona Dorrego junto a otros emprendedores.
Los sábados suelen ser el día elegido por los vendedores paraagruparse e invitar a la gente para que se acerque y vean lo que ofrecen. Lacalidez es la idea central que puede asociarse con estos negocios. Es decir, unambiente propicio para que los compradores estén en contacto directo con losproductos, y por más tiempo.
El auge de los mismos crece a medida que los consumidores buscanopciones que les permitan acceder a artículos más originales y exclusivos, y almismo tiempo, en ocasiones, con mejores precios que en la distribucióntradicional. "Es increíble el interés que despierta en la gente este tipo depropuestas, en especial porque tenemos mucha difusión en Instagram y enFacebook explica Marisol.
"Las Pacas es uno de los showrooms más visitados en nuestro distrito,Agustina Pucheta, es la creadora de esta nueva "marca. Su ropa se distinguepor sobre el resto, y es tal vez por esta causa, que cada vez más mujeres laeligen. "Las prendas que vendo se lascompro a una diseñadora y por tal motivo, no están en todos los locales. Lo que busco es la exclusividad y ser original, que las que compran sepan que loque acaban de adquirir no la tienentodas en la calle explica Agustina y agrega "En un comienzo lo hacía en micasa dos veces al mes, después tuve la oportunidad de trasladarme al centro deMonte Grande, más exactamente en Alem 357 oficina 2. Ahí trabajo con otrasemprendedoras y lo hacemos de miércoles a sábados.
Esta nueva moda también genera controversia. Los que se venperjudicados por este nuevo tipo de comercio, son los locales tradicionalesque, en algunos casos, ya mostraron su disconformidad. "De alguna manera nossacan trabajo, están exentos de pagar impuestos (las que no tienen un espaciofijo) y las comodidades que ofrecen son varias, como por ejemplo, encontrarseen un punto en común de acuerdo a los horarios de la compradora afirma Susana.Ella tiene un local de ropa de dama en el centro de Guillón y esta nuevatendencia, a su criterio, la ha perjudicado. "De todas formas, creo que todostienen derecho a trabajar y es lo que demandan estos tiempos pero aún así nodejamos de sentir la baja en las ventas. Varios comerciantes de la zonacomparten esta idea y apoyan la opinión.
Otro de los showrooms más conocidos de esta zona es el de "Juno, ysegún cuenta las redes sociales fueron la herramienta clave para desarrollar elnegocio. "Tengo clientas fijas, y muchas consultas a diario. Me permiteestudiar y usar este ingreso para solventar mis gastos, además de que sos tupropio jefe explica y agrega "Para trabajar me prestan un local o tambiénllevo mis productos a distintas ferias, por un poco más de cien pesos tenés tupropio stand y la posibilidad de llevarte buenas ventas.
Los tiempos cambian al igual que las demandas, los showrooms coparonla escena, y parece que lo hicieron para quedarse definitivamente.






