"Siempre quise tener un comercio pero nunca imaginé lograr todo lo quetengo dice Carlos con una sonrisa mientras recuerda cómo fueron suscomienzos. A los doce años tuvo quesalir a trabajar, su padre había muerto cuando él tenía tan solo un año de viday de alguna manera debía ayudar a su madre.
"Cuando terminé la primaria, mi mamá me preguntó si iba a trabajar osi iba a continuar estudiando cuenta Beto (como todos lo conocen en el barrio) y agrega "Yodecidí que iba a hacer las dos cosas. De lunes a viernes trabajaba en unabicicletería y los fines de semana era lavacopas .
Desde pequeño supo lo que era el esfuerzo, la responsabilidad yla cultura del trabajo. Tiempo después entró a trabajar a una fábrica llama"Briplastic donde no tardó demasiado en comenzar a ascender. Su esmero yempuje hicieron que se destacara por sobre el resto.
"Tenía a cargo muchagente pero ahí me di cuenta que yo quería tener mi propio local. Entoncesrenuncié y me dediqué de lleno a construir lo mío Así fue como en el año 69 abrió su primer emprendimiento justo enfrente de donde se ubica actualmente. "Eraun espacio muy chico, pero aun así, dividí el local en dos y dejé que mi esposa pusiera una peluquería. Crecimos juntos, nos ayudamos muchoremarca.
El tiempo pasó y "Beto fue progresando hasta instalarsedefinitivamente donde se encuentra hoy en día, justo en la intersección de laconocida avenida y la calle Newberry. "Mucha gente me ayudó a llegar a dóndeestoy actualmente, me tenían y me tienen mucha confianza porque saben de mitransparencia y mi buen manejo. Carlos es conocido por todos en el barrio,muchas veces se escucha decir entre los vecinos que "las cosas que no seencuentran en su local, no se consiguen en otra parte. Con su esmero logróconseguir que su nombre sea una marca registrada.
En la actualidad, su familia lo sostiene y contiene. Sus hijos,trabajan al lado de él, lo acompañan y aconsejan. "Me pone muy orgulloso que hayan sacado un carácter tan parecido al mío. Daniel, es el mayor y dueño del local Nativa en la Galería Unión. Fabián, por su parte, es elmás chico y todavía está bajo mi ala. Está codo a codo conmigo en el negocio.
Beto dice que está sumamente feliz por todo lo conseguido, tantos añosde trabajo dieron sus frutos. "Antes estaba en el local de lunes a lunes. Ahora me doyel lujo de poder cerrar los domingos porque quiero disfrutar de todo lo queconseguí, aunque en la semana estoy más de doce horas en el local.
Carlos es un pionero y referente del lugar,mira hacia atrás y se enorgullece de todo lo conseguido pero aun así afirma quele quedan muchas cosas por lograr.






