ESTEBAN ECHEVERRÍA

Familias ensambladas, un desafío de estos tiempos

La historia de Nataly y Sebastián, la relación de sus hijas Belén y Morena y el proyecto en torno a la familia que decidieron formar.

Familias ensambladas, un desafío de estos tiempos
El Diario Sur

El ensamble entre familias es la unión de dos tribus, conhistorias y formas de ver el mundo y códigos diferentes. Para que se produzcauna articulación, esas dos tribus deben aprender a negociar y priorizar losvalores y las coincidencias en común en pos del proyecto de amor entre laspartes.

Natali tenía 18 años cuando fue mamá de Belén, su primerahija. Luego de cinco años de convivencia con su pareja, toman la decisión desepararse. Un año después, Natali conoce a Sebastián. Con él, comienza una relación en la cual,después de convivir cinco meses y mudarse a su propia casa, decide tener aMorena. "La convivencia es muy buena, tanto Belén (14) como Morena (8) sellevan muy bien y no hay diferencias en cuanto a la relación ni al trato entrehermanas o desde nosotros como padres. Ellas se aman como lo que son, doshermanas”, comenta Natali.

Las familias ensambladas son una realidad. Se juntan loshijos de las partes, los tíos, los abuelos, los amigos. Es empezar a convivir eincorporar nuevos vínculos, y toda una nueva red de personas, de afectos y degente que puede caernos muy bien, pero también muy mal.

Es una configuración familiar no tradicional que cada veztiene mayor peso en nuestra sociedad. Son grupos familiares donde conviven ocirculan niños y adolescentes de distintos matrimonios o convivencias queconforman una red de sustento emocional y material, pero al mismo tiempo noexenta de antagonismos y conflictos.

En relación a su familia, Natali sabe que al formar unanueva familia "en el ensamble, nada sería color de rosa, todos tenemosproblemas pero siempre tratamos de conversarlo todo, comemos en familia, haymucho amor y respeto. No hay diferencias ni rivalidades”.

Las familias ensambladas están satisfechas y contentas;sienten que alcanzar la estabilidad les demandó tiempo y esfuerzo, pero sesienten recompensadas. Sus miembros han aprendido a negociar, a ser tolerantescon las diferencias, flexibles y creativos. Los chicos tienen en el hogar unmodelo de pareja que se ama y se brinda cuidados mutuos. Para todos es unasegunda oportunidad.

"Ambos trabajamos,remamos juntos, tratamos de demostrar valores. Mis padres también se separarony formaron nuevas familias y la relación entre todos es muy buena. A poco decelebrar los quince años de Belén se que todas vamos a estar reunidas para tanimportante momento en la vida de mi hija. Estoy muy feliz porque todo lo que metransmitieron mis padres lo pude inculcar a mis hijas y hoy en día los valoreses lo más importante en un ensamble de familia”.