Esteban Echeverría

La lucha de Anat

Tiene un año y medio y vive en Monte grande. Cuando nació le detectaron un síndrome genético desconocido. Su salud es sumamente delicada pero ella no baja los brazos.

La lucha de Anat
El Diario Sur

"Mi hija tiene une enfermedad rara, es propensa a tener neumoníay siempre hay un cierto riesgo” explica Priscila Devolder mamá de Anat Petre ode la "princesa” como ella la llama.

 La chiquita nació en abril del2015 y durante los primeros meses de embarazo los médicos no detectaron ningunaanomalía. "Llegando al octavo mes, los profesionales empezaron a notar quemi panza no crecía y que eso se estaba volviendo un problema”.

 El día del nacimiento llegó,Priscila estaba ansiosa de conocer la cara de su bebé y al fin poder tenerla enbrazos pero en ese momento los problemas empezaron. "Vino al mundo en laClínica Juncal de Temperley y ahí detectaron que tenía una anomalíacromosómica, un síndrome que ni siquiera tiene nombre. Además se dieron cuentade que padecía de una cardiopatía. Estuvo casi seis meses en terapia”.

 Desde ese momento lascomplicaciones comenzaron a sumarse y las visitas al médico se hicieronfrecuentes. "Cuando mi marido y yo nos enteramos, fue tremendo casi unabomba. Estuve mucho tiempo deprimida porque no lo podía creer. Después nossometimos a numerosos estudios para saber si era hereditario lo que tenía Anatpero no nos encontraron nada” explica la madre de esta pequeña tan valiente.Una joven que a pesar de todas las adversidades se mantiene entera, conesperanza y un coraje pocas veces visto, como si nada ocurriera; sigue adelantey no se deja doblegar.

El tiempo pasó y otrosproblemas se sumaron a la delicada salud de Anat, una insuficiencia muscular ydos paros respiratorios que desembocaron en un cuadro de epilepsia."Muchas veces la salud de mi hija estuvo en riesgo, casi al borde de lamuerte. Los médicos en un comienzo me dijeron que era probable que no tuvieramucho tiempo de vida pero ella se recuperó. Ahora está con estimulacióntemprana debido a que no puede levantar su cabeza y tampoco sentarse mientrasque una fonoaudióloga la ayuda a poder deglutir. Esto último es su principalproblema y por eso tiene una traqueotomía. Aun así avanzó mucho desde el día desu nacimiento porque es una luchadora”.

El caso de esta nenaecheverriana es muy conocido entre los vecinos de la zona, y constantemente ledemuestran su apoyo a esta joven familia a través de las redes sociales. Hacepocos días, Anat debió ser internada, en el Hospital italiano, debido a unainfección urinaria que terminó en casi cuarenta minutos de convulsiones.Priscila, entonces, pidió a sus amigos y seguidores una cadena de oración paraque la chiquita se recupere pronto. Minutos después un sinfín de mensajes aparecieronenviando buenas ondas y fuerza para que pueda salir rápidamente de ese estado."Me mandaron mensajes de todas las provincias y eso me ayuda a mantenermede pie. Mi marido es mi sostén y yo el suyo, nos contenemos y acompañamos.Estas situaciones nunca se terminan de asumir, es difícil ver que las cosas lecuestan el triple a mi hija y hay otras tantas que no puede hacer. Así y todoyo veo el esfuerzo que hace y los avance que muestra”.

Priscila tiene una marca deropa llamada "Reina Anat” y junto a su hermana y otras amigas exhibe susartículos en un showroom ubicado en la galería "Paseo Alem”, en el centrode monte Grande. Como ella misma expresa, son personas"incondicionales" que la ayudan cuando ella debe internarse con lapequeña. "Tengo muchas personas que me bancan, que aman a mi hija y quehacen todo lo posible por vernos bien. Hay veces que tengo que instalarme en elhospital porque mi marido trabaja y no puede estar agotado, entonces se vuelvedifícil turnarnos. Mi hermana Iara, nunca me deja sola, y mis amigas me dan unamano increíble. Hacen que mi emprendimiento se mantenga"

Muchas veces, la gente, lepregunta a este matrimonio cómo hacen para soportar todo lo que les toca, sindudarlo, Priscila responde que "por un hijo se hace todo, y que nadaresulta tan complejo cuando ven los avances de la bebé”. Dice también que"su hija es única y la ayudó a madurar y crecer como persona, que admiraprofundamente la fuerza que tiene”.

 Priscila junto a su esposo, seunieron a otros padres que luchan contra el tarifazo de luz para los chicoselectrodependientes. "Buscamos una ley que los ampare y bajo el lema 'Luzpara ellos' hacemos todo lo posible para conseguirlo. Es un proceso complejopero la unión nos ayuda y nos mantiene de pie"

Como último, esta joven madrerecuerda el día que eligió el nombre de su hija "Estaba de vacaciones enCórdoba junto a mi marido, escuchamos el nombre Anat. Nos gustó mucho y decidimosque ese iba a ser el elegido, el que la acompañe por siempre. Tiempo despuésnos enteramos que quería decir 'princesa luchadora'. Nada es casualidad, ellaes valiente, todos los días le da pelea a la vida, y lo va a seguir haciendo”.