Su nacimiento surgió a partir del fraccionamiento y urbanización de tierras que realizó la firma inmobiliaria de Tolosa Hnos., en la década de los cincuenta. La apariencia era la de un campo abierto y raso, donde eran muy limitadas las viviendas tanto de quintas como de chacras.
Todo era recorrido y cortado por el arroyo Ortega, que en tiempos primitivos se llamó Ramírez, un curso de agua limpio, sano con una flora y fauna imponente.
En el año 54 comienza el afincamiento de los primeros adquirientes de parcelas, estos procedieron de inmediato a construir sus viviendas con cierto sacrificio por la falta de mejoras y comodidades mínimas. Se estaba un tanto lejos de las estaciones de Monte Grande y de Ezeiza, pero por otra parte, aun así no existían escuelas, iluminación, ni refugios.
Poco tiempo después estas falencias se fueron transformando y conformando poco a poco, un vecindario que se caracterizó por su inclinación comunitaria y deseos en pro de concretar iniciativas que brindaran beneficios a todos. Este objetivo, los agrupa en una sociedad de fomento llamada igual que la localidad y cuyos ideales establecían la concreción de obras públicas, actos culturales y manifestaciones deportivas.
El grupo iniciador de esta sociedad estaba integrado por Don Juan Miguel Barberena, Luis Castellani, Alberto Álvarez, Andrés Herrera, entre otros. Los mismos se reunían en un pequeño local que años más tarde dio origen a la Escuela N°17 (establecimiento educacional hoy cuenta con un moderno edificio, cuya construcción data del 65).
En 1957, se gestiona la electrificación del barrio y tiempo después, se instala una parada ferroviaria del ramal ferrocarril Roca. Este, sin duda alguna, fue uno de los puntos más recordados en la historia del lugar. Con él llegó la innovación, el progreso y la prosperidad.
Desde ese entonces comienza sin tregua y sin pausa el crecimiento poblacional, formalizándose con el tiempo la localidad de "El Jagüel" , activa en su movimiento cotidiano y progresista en todos sus aspectos, lo cual fue garantizando en la zona un promisorio porvenir.






