El genocida Miguel Etchecolatz comenzó a ser juzgado por los crímenes de lesa humanidad cometidos en los centros clandestinos de Puente 12, La Matanza y en la Comisaría de Monte Grande, durante la última dictadura cívico militar.
Al ex director de Investigaciones de la Policía Bonaerense se lo acusa por los secuestros, las torturas y los homicidios de hombres y mujeres entre 1974 y 1983, al igual que a otros ocho represores que también estuvieron presentes en el banco de los acusados. Etchecolatz, quien actualmente se moviliza en silla de ruedas, balbuceó que está preso "por defender a la Patria" y se negó a dar información: "voy a hablar cuando sea el momento apropiado", aseguró.






