Hace más de dos años, el municipio de Esteban Echeverría decidió comprar la casona "La María Lola". La misma se había concretado en una sesión extraordinaria del Concejo Deliberante en la que, por unanimidad, los integrantes aprobaron la adquisición de la casona del ilustre vecino, nacido en Uruguay, en 1904. Hizo sus primeros estudios en Canelones, pasando luego a los superiores en Montevideo y, cuando apenas tenía diecisiete años, decide probar suerte en Buenos Aires, dejando atrás a sus padres, don Juan María Próspero Valette de profesión zapatero y a doña Clotilde Puyó de Valette, quien era ama de casa.
Llegado a Buenos Aires, con sólidos conocimientos en zoología, hidrobiología y una buena aptitud para el dibujo y la meteorología, ingresó como naturalista ayudante en el Departamento de Zoología del Museo de Ciencias Naturales de la ciudad de La Plata, cuando aún no tenía dieciocho años. Colaboró allí, hasta mediados de 1899, para pasar luego al Servicio de Pesca y Piscicultura del Ministerio de Agricultura de la Nación, donde trabajó hasta 1930, llegando a ser Jefe del sector.
En el año 1905 contrae matrimonio con María Dolores Bosch, o también conocida como "Lolita" y se radicaron en la ciudad de Monte Grande. Al poco tiempo se ubican en la casona bautizada La María Lola, en honor a la mujer. En abril de 1907, llegó el primer hijo, Enrique Ángel, el único hijo varón, el que muchos años después será el padre de Susana. "El abuelo hablaba muy bien en inglés y en francés, fue quien me enseñó mis primeras palabras en ese idioma", recuerda la nieta de Valette.
Además del interés arquitectónico, por estar considerada como una de las propiedades más antiguas de Esteban Echeverría, La María Lola también posee un gran valor patrimonial por quien fuera su propietario. Es que el vecino Valette desarrolló actividades cívico-culturales en la región. En 1913, Valette fue nombrado Defensor de Menores del recientemente creado partido de Esteban Echeverría. Años después, llegó a ocupar la intendencia como Comisionado Municipal y fue fundador de la Biblioteca Popular Bernardino Rivadavia, además de integrar la Comisión Administradora de la Casa de Primeros Auxilios San José (construcción en la que actualmente funciona la Casa de la Cultura de Esteban Echeverría).
Susana Valette, nieta

"Tengo los mejores recuerdos de mi abuelo, él era un autodidacta y una persona muy correcta. Aprendí mucho de él, de su forma de ser, incluso, me enseñó a hablar francés"
Alfredo Manucci, bisnieto

"Nos sentimos muy orgullosos cuando nos dijeron que el municipio iba a comprar la casa y la iba a utilizar para que sesione el concejo deliberante. Fue como un homenaje a mi bisabuelo".








