Las obras en la red cloacal de la localidad de Luis Guillón obligan al Municipio a interrumpir el tránsito en algunas calles como Liniers, Ascasubi y Reconquista. Ante esa situación los colectivos de la línea 394 que atraviesan el barrio cambian el recorrido diariamente, generando una situación de incertidumbre para los usuarios.
"Un día viene por Liniers, otro por Ascasubi, yo ya no sé dónde esperarlo", le dijo a El Diario Sur la jubilada Carmen Aguilera sobre el 394. La mujer dijo que muchos vecinos tienen que recurrir a remises para no llegar tarde a sus trabajos, "pero que algunas remiserías ya se están avivando y aumentaron el precio".
Emiliano, un joven estudiante que viaja a Monte Grande para hacer un curso, gasta $ 70 por cada viaje en remís. "La verdad es que es un gasto. Pero de otra forma no sé por dónde va a pasar el colectivo y siempre llego tarde", aseguró.
Casandra, telefonista de la remisería Felipe del mismo barrio, sostuvo que para la agencia aumentó el trabajo por las obras en la red cloacal, y que los usuarios suelen llamar "desesperados desde una esquina porque vieron pasar el colectivo por otro lugar y necesitan llegar al trabajo para no perder el presentismo".
Desde la empresa 501, que tiene a su cargo la línea 394, le explicaron a El Diario Sur que se ven obligados a cambiar el recorrido diariamente porque las obras avanzan y cortan diferentes calles.






