Esteban Echeverría

El Telégrafo cumplió veinte años: historia y evolución de la institución

Ubicado en el centro de Monte Grande, es el primer centro cultural que se abrió en Esteban Echeverría

El Telégrafo cumplió veinte años: historia y evolución de la institución
El Diario Sur

Corría el año 1997, "El Telégrafo" era el depósito de los bomberos y la cultura en Echeverría no estaba pasando por su mejor momento. No había centros culturales y sus oficinas estaban escondidas donde actualmente se ubica la Secretaría de Tierras.

Carlos Hopital, era funcionario en aquel entonces del municipio y vio la necesidad de revertir la situación, en esa decisión comenzó a forjarse un nuevo camino.

El edificio de "El Telégrafo" era provincial y una vez que dejó de funcionar pasó a ser un depósito de los bomberos. El temor de ese entonces es que pudiera caer en manos empresarios y dejar de ser un edificio público.

Sin dejar pasar el tiempo, Hopital puso manos a la obra y lo convirtió en el primer espacio cultural de Echeverría. Poco a poco, se lo fue reconstruyendo hasta lograr sus formas actuales.  Era el centro que siempre habían soñado y por eso unos meses después, el lugar queda inaugurado.

Al momento de su apertura, Miguel Ángel Gilardi, fue designado como Secretario de Cultura y estuvo presente en una de los acontecimientos más importantes de la historia echeverriana.  "Ese día me tocó cortar la cinta de inauguración. Vino un trío del Teatro Argentino de La Plata además de una estatua viviente, lo cual causó sensación porque se estaba parada en la puerta de "El Telégrafo"  y la gente se acercaba a curiosear. Al mismo tiempo, se enteraban que Echeverría estaba abriendo su primer centro".

A pesar de que las intendencias se fueron sucediendo, todos mantuvieron el interés por preservar este lugar y buscar engrandecerlo cada vez más. "Esta muy bien mantenido, se lo conserva de la mejor manera y genera que la gente quiera volver. Además tiene una ubicación privilegiada y su arquitectura entremezcla lo antiguo con lo moderno"-

Entre las primeras exposiciones que se realizaron se registra la muestra fotográfica de Arcuri, un profesor de la Escuela de Artes y Oficios, quien había trabajado en La Nación y en uno de sus tantos viajes, decidió captar la esencia de la Polinesia y mostrarlo en  El Telégrafo. "En verano utilizábamos mucho el patio, y en el invierno hicimos aeromodelismo" recuerda Gilardi y afirma que el estilo se mantiene hasta el día de hoy. "El perfil sigue siendo el mismo, lo cual nos demuestra que en aquel entonces estábamos acertados y elegimos el camino correcto para este espacio. Es un lugar donde uno pude conectarse con los vecinos y descubrir cosas que no están en la televisión y muchas veces las cosas más lindas, no están ahí. Por eso es importante conocerlo."