Ya sea por ahorrar dinero en las compras, cuidar la salud con productos orgánicos o tener una actividad para hacer, las pequeñas huertas casera crecieron en los últimos años y cada vez son más personas las que prefieren cultivar sus propios alimentos.
Por eso, hablamos con Norberto, dueño de un vivero en Monte Grande quien brindó algunos consejos para todo aquellos que quieran incursionar en una huerta y puedan hacerlo de la mejor manera.
La primavera es un momento óptimo para comenzar, ya que "en esta época del año es donde se pueden poner la mayor variedad de especies, desde tomate, morrón, lechuga, y distintas aromáticas".
Para comenzar una huerta, no es necesario tener un gran parque, sino que las plantaciones pueden hacerse en un cajón o maceta en el caso de aquellos que vivan en departamentos o en lugares con poco espacio verde.
Sólo se debe tener en cuenta tres factores para que la huerta prospere: que tengan tierra fértil, que estén ubicadas en un lugar donde les dé el sol y que tengan la cantidad necesaria de agua.
En caso de no poder contar con tierra óptima para plantar, Norberto explicó que "mientras que no sea tierra de relleno, se puede usar la de cualquier casa. Si no es muy fértil se pueden usar compost o elementos preferentemente orgánicos para enriquecerla".
Según el experto en plantas, las huertas caseras comenzaron a tener su auge desde hace cuatro años, cuando los precios de las verduras aumentaron significativamente. "La gente se volcó a poner plantines por una cuestión económica. Además, con un poco de espacio tiene la verdulería en su casa".
Lugares para aprender a cultivar alimento en Esteban Echeverría
Debido a la gran demanda de personas que buscan tener sus pequeñas plantaciones en su casa, el Centro Municipal de Capacitación y Producción Hortícola brinda capacitaciones y tiene dos huertas orgánicas, una a campo abierto y otra cubierta tipo invernadero.
El centro, ubicado en Terrarosa 3500 en El Jagüel, cuenta con cursos en las temporadas de otoño-invierno y primavera-verano, dictados por ingenieros y técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria.
Ellos también trabajan con instituciones sociales y educativas realizando prácticas en la huerta, además de brindar semillas a los servicios penitenciarios para que ellos puedan armar su propia huerta.






