Hacer reír, colaborar en la difusión de campañas de salud, armar una red solidaria de profesionales, incluir a través del arte. Todo con un mismo fin: mejorar la calidad de vida de los pacientes que se encuentran hospitalizados.
Este grupo de profesionales pertenece a la escuela de enfermería ATE, ubicada en la calle Robertson, lleva su creatividad a los hospitales de la región y también a los jardínes. En el primer caso, el objetivo es poder sanar a través del arte y que el paciente pueda conectarse con su parte más creativa y así poder mejorar su estado de ánimo.
"A los chicos logramos sacarles una sonrisa y les hacemos pasar un momento grato.Por otro lado, también les enseñamos a lavarse las manos o los dientes a través de escenas de teatro. Buscan captar su atención y casi siempre lo obtenemos mediante títeres, canciones y bailes" explicó una de las representantes de la institución.
Por otra parte, los propios enfermeros reconocen que a ellos mismos los ayuda el poder expresarse con su cuerpo. "Constantemente estamos en contacto con personas que están enfermas, en algunos casos deprimidas o tristes y a nosotros nos ayuda poder liberar esas energías con por medio del arte" explicaron.
La actividad de los payaenfermeros es complementaria a la medicina tradicional, pero ellos apuntan a la salud emocional. "Sacar el niño interior" es clave, aprender a combinar los colores, el lenguaje y la confección de los propios trajes se vuelve una herramienta necesaria. Todo sea por volver a casa con la satisfacción de la tarea bien hecha.






