Esteban Echeverría

Cambio de día para el homenaje a los desaparecidos de la química Mebomar

El evento, que iba a realizarse el 7 de diciembre, fue reprogramado para la próxima semana.

Cambio de día para el homenaje a los desaparecidos de la química Mebomar
El Diario Sur

El lunes 18 de diciembre se realizará el homenaje a los cinco empleados de la química Mebomar, quienes fueron desaparecidos en 1976 durante la última dictadura militar. Participarán familiares, organismos de Derechos Humanos y el intendente Fernando Gray.

El evento iba a realizarse el pasado 7 de diciembre, día en que fueron secuestrados los hermanos Armando Ruperto Torres, Dardo César Torres y Edgardo Buenaventura Torres, pero por cuestiones de movilizaciones debió cambiarse de fecha. 

Finalmente, el evento se realizará el próximo lunes a las 19:00 en la estación de El Jagüel, donde se colocarán cuatro baldosas en memoria de los tres hermanos y de Raúl Eduardo Manrique y Oscar Augusto Sarraille, otros dos obreros de la química. 

Los cinco formaron parte de la comisión interna de la química entre 1975 y 1976, elegidos por sus compañeros, quienes tras años de maltrato y desidia consiguieron normas de seguridad e higiene más exigentes y la reducción de la jornada laboral a seis horas, al considerarse un trabajo insalubre.

El 20 de octubre de 1976, un grupo de militares detuvieron a Sarraille y Manrique. El 7 de diciembre, las fuerzas irrumpieron en el domicilio de Dardo Torres y lo secuestraron, para luego dirigirse a los domicilios de Armando y Edgardo, a quien secuestraron junto a su mujer Leticia Godoy.

Los hermanos Torres y Manrique habrían pasado por el centro clandestino de detención El Vesubio, hasta que el 23 de diciembre fueron trasladados hasta el cruce de las calles Alberti y Burton, en Banfield, donde fueron fusilados.

Sus cuerpos fueron enterrados en una fosa común en el cementerio de Lomas de Zamora. Los mismos fueron exhumados entre 1983 y 1985, y 35 años después de su desaparición  la Cámara de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal porteña declaró que tres esqueletos pertenecen a los hermanos Torres, los cuales fueron enterrados en el cementerio de Monte Grande.