Esteban Echeverría

Un negocio que crece al calor del sol

Apasionada por el verano, Ornela Kol, inició ese proyecto hace dos años en la galería “Paseo Alem”. En un comienzo, solo se dedicaba a embellecer las manos y los pies de sus clientas pero luego decidió comenzar con la venta de productos relacionados exclusivamente con esta estación del año.

Un negocio que crece al calor del sol
El Diario Sur

Es un negocio cargado de buena onda. La atención es sumamentepersonalizada y quienes ya lo visitan, lo recomiendan a todos sus conocidos.Ornela Kol  es la cara de este emprendimientoubicado en la Galería Paseo Alem, más específicamente en el local E de laplanta alta, y desde hace dos años no para de cosechar adeptos.

"En un comienzo solo hacía Nail Art. Para quienes no lo conocen es unaforma original y creativa de hacer manicuría y pedicuría. Se usan muchoscolores, y motivos que pueden ir desde unas simples líneas hasta la cara de tuanimal preferido” cuenta Ornela y agrega "A las clientas les empezó a gustaresta nueva forma y me comenzaron a recomendar entre sus amigas, familiares,conocidas”.

Actualmente, también dicta clases de Nail Art los días martes. Segúndice, trabaja con grupos de no más de cuatro personas para así poder trabajarcómodas y prestándole suma atención a cada una de sus alumnas. "Me gusta estaratenta a cada una de ellas. Si bien es una clases distendida donde escuchamosmúsica y compartimos risas, nos lo tomamos con mucha seriedad”.

En muy poco tiempo, su nombre comenzó a resonar en el centro de MonteGrande y con la ayuda de las redes sociales, esa popularidad se expandió. "Trabajomucho con Facebook e Instagram. Ahí subo fotos y videos de las cosas quehago, de lo que vendemos y otros que son más divertidos, como para captar laatención de la gente. Hay muchos en los que estoy bailando” explica entrerisas.

Ornela se define como una enamorada del verano y por ese motivo,decidió comenzar con la comercialización de productos que estén relacionadosexclusivamente con esta época del año. Además de bikinis, mallas e indumentariade esta estación, vende gorras, lentes, reposeras inflables y hasta cargadores portátilesde celular.

"Es increíble la respuesta de la gente. Muchas veces entra mercaderíael día miércoles y para el sábado ya no queda nada. Creo que se debe a que nohay muchos locales que se animen a innovar y arriesgarse a vender cosas quesean tan propias del verano. Tenemos buenos precios y eso también atrae”.

Hace algunos meses, empezó a compartir su espacio con otras dos marcasde ropa, llamadas "Reina Anat” de Priscila Devolder, "Bendita” de AntonellaRiva y con Soledad de Leona. Además tiene un socio, Leandro Petraglia, quien no solo la ayuda con lasventas del local sino que forma parte del grupo de música "Suena Tekila”. "Nosdivertimos mucho y nos caracterizamos por tener muy buena onda”.

En cuanto a sus proyectos, Ornela afirma que está muy conforme con elcurso que está tomando el negocio pero que le gustaría seguir expandiéndolo. "Sueñocon tener un local con mis amigos, con un estilo surfer. Y por otra parte, quemis clientes me sigan eligiendo por la alegría con la que hago todo lo queemprendo”.