Esteban Echeverría

"Sí o sí, la gente se tiene que ir del locutorio con una solución

Ese es el lema del local ubicado en la calle Madariaga esquina Ford. Atendido por Damián Figueiras, es uno de los negocios más reconocidos de Luis Guillón.

"Sí o sí, la gente se tiene que ir del locutorio con una solución
El Diario Sur

Desde hace un tiempo, eluso del celular y el servicio deInternet domiciliario dejaronsin clientes a estos negocios.Muchos cerraron, mientrasque otros se convirtieron enpolirrubros. Sin embargo,esto no ocurrió con "CyberCenter”,el único locutorioque aún persiste en Luis Guillón."El local se fundó en el 2001,en plena crisis. En un principioestaba ubicado sobre Madariagapero a mitad de cuadra.Dos años después, los dueños se mudaron a donde estamosactualmente en la esquina dela calle Ford” cuenta DamiánFigueiras, actual responsabledel local.

Hace algunos años, en Guillónhabía cuatro locutorios,pero con el paso del tiempo,fueron cerrando hasta quesolo quedó en servicio estecyber, más conocido por losvecinos como "el locutorio deDamián”.Este joven de 29 años atiendeel negocio desde hace ochosaños y cuenta que en sus comienzos, su rol era otro. "Alprincipio, no me animaba ahablar con la gente, me dabavergüenza, no me sentía cómodo.

Entonces quién eradueña del local en ese momento,me dijo que vinieray que hiciera de ‘seguridad’.Con el tiempo, me fui soltandoy me fueron dando cadavez más responsabilidadeshasta que quede a cargo delmismo”.El negocio no sólo funcionacomo locutorio y cyber sinoque también se realizan impresiones,fotocopias, armadode curriculums, anillados,arreglos de PC y todo tipo detrámites.

En Luis Guillón, losvecinos lo reconocen por sucarisma y buena predisposicióna la hora de atender."Me parece que la idea no eslimitarme solamente a darleuna cabina al cliente o habilitarleuna máquina. Trato deque sea un lugar que brindaasistencia, que si no sabencomo hacer un trámite, sacarun turno o tienen algunaduda, sepan que pueden veniral local y que yo los voy aayudar”.

En se sentido, Damián afirmaque el lema del locutorioes que el cliente se vaya "sí osí con una solución”. Eso, lagente del barrio lo percibe ypor tal motivo, de lunes a sábado el negocio está repleto.Los mates compartidos, loschistes y las bromas están ala orden del día y tal vez, seaen este punto donde resideel éxito del comercio.

"Notengo problema en cargar a lagente, en hacer algo para quese rían y ellos también lo hacenconmigo. Creo que nadiepasa por el locutorio sin queles haga una gracia, consideroque es una forma de descontracturar”.

Otra de las particularidadesdel negocio, es la colocaciónde carteles llamativos, "Tengomuchas anécdotas en el localy se superan unas a las otras.A veces la gente me hacepreguntas que me descolocany no sé cómo responder,por ejemplo, ‘¿el arroba enel locutorio es igual al de micasa?’. Me rio mucho por esome gusta este trabajo”.

Damián está próximo a serel dueño del local y tiene variosproyectos para este año."La idea es bajar los costosy lograr que sea más accesiblepara los vecinos. Por otraparte, me gustaría poder expandirel local a otros rubroscomo para ser más abarcativos”.

Sin duda, se encuentra entrelos negocios más importantesde la localidad y con mayornúmero de proyectos. Seguramente,todas esas ideas puedanllevarse a cabo porquecuenta con algo fundamental:el apoyo de los vecinos.