Esteban Echeverría

Las pastas se compran en “La Bolognesa

El local fue fundado en los años setenta pero Susana Fernández y Emilio Selan se hicieron cargo en el 98. Hoy, es uno de los locales preferidos por los vecinos a la hora de elegir productos frescos y de buena calidad.

Las pastas se compran en “La Bolognesa
El Diario Sur

Fideos, ñoquis, agnolottis, ravioles, vinos, quesos y salsas decoranel local ubicado a una cuadra del centro de Monte Grande. Del otro lado delmostrador, sonriente y amable, está Susana Fernández. Unos metros más atrás,Emilio Selan prepara las pastas.

Juntos llevan adelante la fábrica de pastas "La Bolognesa”, el negocioque según ellos mismos describen "se ha vuelto una parte fundamental de susvidas”.

Llevan casados cuarenta y dos años y tienen otros ocho de noviazgo, "Soncinco décadas de amor y de compromiso con el trabajo. Nos encanta lo quehacemos y también disfrutamos de compartir estas horas juntos” cuenta Susana.

El emprendimiento nació en el 77, su fundador fue el hermano deEmilio, quien después decidió alejarse de la empresa y dejarla en manos estematrimonio. "En el 98 nos hicimos cargo nosotros, tenemos nuestra clientela yponemos nuestro empeño para que nunca se vayan disconformes” afirman.

Pero ¿Por qué una fábrica de pastas?, según explican, Selan trabajódesde muy joven, más exactamente desde los 14 años y su primer empleo fue enuna casa en donde se realizaban estos productos. "Nunca me aleje de la rama,siempre seguí en el mismo rubro y estoy muy agradecido”.

La pareja además de tener dos empleados cuenta con la ayuda de sushijos Claudia y Osvaldo. "Se volvió un emprendimiento familiar, todoscooperamos”. Emilio es nacido y criado en Esteban Echeverría y conoce comonadie el barrio, por su parte, Susana, llegó al pueblo a los 21 siguiendo alamor de su vida. "No conocía nada de nada, era de Capital. Adopté a esta ciudad”.

Ideales para los almuerzos de domingo o para los momentos que secomparten en familia, "La Bolognesa” a más de uno le hace recordar su niñez yes tal vez una de las claves para que este local perdure a través de los años.

Mientras tanto, Susana y Emilio le agradecen a los vecinos y a la vidapor tan buenos momentos.