La familia Scigliano se define como "gente de trabajo y es así. Luis, o Vicente como todos lo conocen tuvo diversos comercios en Monte Grande, todo ellos dejaron una huella en Monte Grande. "Ahora tengo una lavandería pero supe tener una pizzería, una vinoteca y hasta una de las primeras empresas de transporte. En todas tuve éxito porque no me gusta trabajar y no concibo la vida sin un local.
Descendiente de italiano, Vicente siempre tuvo pasión por los comercios. El primero fue una pizzería, que lo fundo siendo soltero y a base de mucho esfuerzo. "Se llamaba El Gran Rex y estaba frente a la plaza de Monte Grande, estuvo funcionando un tiempo hasta que me incliné por otro rubro y puse una repartidora que se llamaba La Sureña afirma. Esta última se encontraba ubicada en la calle Yrigoyen y distribuía productor de la bodega Peñaflor, Cepita y cervecería Bieckert.
Scigliano es también miembro del Club de Leones de Monte Grande y mantiene una gran amistad con la presidenta Liliana Civitillo. "Los valores que propagamos en la organización están muy arraigados en todo lo que hacemos, por eso, la responsabilidad y el compromiso abundan en esta lavandería.
Vicente, antes de fundar este comercio hace cuatro años, tuvo una de las primeras empresas de transporte de Esteban Echeverría. Se llamaba Lan Tours y salía desde la plaza Mitre hasta seguir por Dorrego, después continuaba por Cervetti y llegaba hasta Capital Federal ingresando por las calles del fondo de Echeverría. "Sentamos las bases de lo que ahora es la 7 de Agosto. Tuve la oportunidad de comprárselo a Olano, también empresa de combis, y seguimos por ese camino. Fue una idea que tuvimos y llevamos a cabo con mi esposa, después los costos de pagarle a los empleados hicieron que la tengamos que vender e incursionar en otros rubros.
Los Scigliano no bajaron los brazos y fueron por más, así fue como en el año 2013 pusieron esta lavandería que poco a poco fue ganándose la confianza de la gente. "Nuestros mayores clientes es la gente que vive en los edificios aledaños. El boca en boca es nuestra mayor herramienta. ".
Vicente nombró a su local como "Lo de Ale, en honor a su esposo. El amor, el compañerismo y las ganas de progresar juntos están intactos y contagia hasta su hijo, Gonzalo, quien también ayuda y renueva estos valores.






