El nombre Teyviluz no fue casual,en aquellos años donde la calle principal aún era de tierra. Esta muebleríasurgida de la voluntad de Eduardo Guiu iluminó el comienzo de un barrio en elcual los vecinos se conocían con nombre y apellido.
Nacido el 8 de octubre de 1944,hombre de barrio amigo en su niñez de Ringo
Bonavena, Eduardo llegó al localubicado en Restelli al 1500, por medio de su suegro, quien tenía una casa quintasobre la calle Salta.
Junto con la farmacia Negrete,fueron los primeros comercios del barrio y a pesar de que todo el mundo ledecía Eduardo que vas a hacer acá si no hay nada, no dudó un instante en establecersu negocio. Primero estuvo sobre Camino de Cintura y luego se mudó a la calleRestelli, donde estuvo entre 43 y 45 años hasta el 30 de abril de 2015 en quefallece.
En ese momento, su hija Valeria, en medio del dolor y la incertidumbre,decide seguir al frente de Teyviluz. "Era lomínimo que podía hacer en honor al esfuerzo de mi papá, él fue un hombre quehabía comenzado a trabajar de camionero a los 14 años y de la nada hizo esto.Más allá de que al negocio le debo mis estudios y él quería que yo esté acá.Una semana me bastó para tomar la decisión de dejar mi trabajo y quedarme, mimarido también renunció para ayudarme a salir adelante sin mi papá, destacóValeria Guiu.
Los mismos clientes fueron guiándola en esa relación comercial yamistosa que Eduardo supo entablar con cada uno de ellos. Había logrado no soloel cariño de esos primeros vecinos sino que él también quería al barrio y sabíade las necesidades del lugar. Pasaba mucho tiempo con las personas, al puntoque muchas veces le pedían opinión como por ejemplo sobre que auto comprar.
"Ahoraentiendo porque quería tanto al barrio, Transradio es un mundo aparte y eracomo su hogar. La primera semana que estuve se me acercaron muchas personas, nosotros no hicimos el
velatorioy los vecinos cuando se enteraron se juntaron en la puerta del local en unasuerte de homenaje o despedida recordó su hija.
Desde su llegada al lugar, Teyviluzno solo iluminaba Restelli con guirnaldas para navidad, sino que además elespíritu inquieto de Eduardo lo llevaba a adornar toda la cuadra con guirnaldaso armar el asado de fin de año con los vecinos. Como Teyvluz está ubicado enfrentedel Instituto Almafuerte, también uno de los primeros colegios del barrio,Eduardo solía poner música para divertir a los chicos que se juntaban antes odespués del horario escolar.
"Hay vecinos que a pesar del tiempo lo extrañan ysiguen teniéndolo presente tanto con alguna lágrima en los ojos como con algunaflor que me dan para que le lleve al cementerio. El mensaje siempre es el mismo:acá compré mi primer mueble, sobre todo la gente de muchos años. Es que elloseran su familia y eso fue muy importante para él, el barrio lo contuvo enmomentos duros como la muerte de mi mamá siete meses antes de su fallecimiento,puntualizó Valeria.
En el momento en que la hija de Eduardo reabre el negociolos comercios vecinos le brindaron su amistad. "Recuerdo que había llegado uncamión para bajar colchones y en ese momento salen mis vecinos comerciantescomo para ver que todo esté bien. Eso no pasa en muchos lugares






