"No estoy en contra de enviarles mensajes de WhatsApp a los médicos porque creo que es una herramienta que nos permite contactarnos de forma rápida, pero también considero que hay casos que lo ameritan y otros que no, tiene que haber límites y eso es lo que cuesta.
La consulta se tiene que reducir a saber si es necesario ir a una guardia o no y nada más, porque en definitiva no es un medio adecuado para brindar una solución porque básicamente no está teniendo contacto con el paciente, no se lo está viendo ni sintiendo, de esta manera el profesional es más propenso a cometer errores.
Lo que me sucede muy seguido es estar en el consultorio, no poder contestar y cuando salgo me encuentro con cincuenta mensajes de WhatsApp, de los cuales dos o tres son urgencias, el resto puede esperar hasta la próxima consulta.
En el caso de los cuadros muy complejos, creo que hasta puede realizarse una llamada al profesional porque de esa manera el médico puede guiar de forma precisa sobre que debe hacerse ante ese panorama






