Flavia Bruno es la dueña de la juguetería ubicada en Cristóbal Colón al 1800, Monte Grande, y decidió colocar en la puerta una caja solidaria, en la que los vecinos pueden dejar ropa que ya no necesitan para que aquellos que menos tienen puedan pasar a buscarla.
"La idea surgió en marzo de este año y cada vez son más las personas que se suman a colaborar", aseguró Bruno quien desde hace años coopera, generalmente, con comedores de la zona. "Muchas veces la caja se vacía y estamos dos o tres días sin nada. La gente que necesita ya sabe y va directo a ella, mientras que otras personas optan por llevarse algo y dejar otra prenda a cambio", concluyó.






