La vida al aire libre, el contacto con los animales y la vegetación, componen una escena inmejorable. Allí, en ese espacio ubicado sobre la avenida Jorge Newbery km 28,5 jóvenes y adultos con discapacidades mentales, pueden encontrar un centro de contención y recreación que los provee de herramientas para poder desarrollarse sin dificultades en el mundo exterior. En este espacio cedido por el municipio desde el año 2000, más de veinte "alumnos" trabajan en la huerta orgánica y en la granja. No es fácil mantener las tres hectáreas que forman este lugar, sin embargo, la luz del sol recompensa el esfuerzo.
Los jóvenes asisten de lunes a viernes de 8 a 16 horas y los integrantes comparten desayunos y almuerzos, por lo cual, no es raro encontrar integrantes que supieron forjar fuertes lazos de unión.
Los jóvenes que concurren a "Puente Verde" tienen distintas discapacidades mentales, algunas asociadas a problemas motores o auditivos. La idea es contribuir a la inserción social y laboral de estas personas o en situación de desventaja económica, a través de la formación en el cultivo de flores, plantas aromáticas, plantas ornamentales y de interior, diseño y mantenimiento de parques y jardines, además de encargarse de la producción hortícola para el sostenimiento del comedor interno. Todos coinciden que cuando uno de estos integrantes ingresa en poco tiempo pueden verse las evoluciones que genera el trabajo en conjunto.
Inicialmente, este proyecto fue subsidiado por el Ministerio de Asuntos Exteriores de Italia, con lo que se logró el levantamiento de los invernaderos y la compra de maquinaria básica. Desde su fundación, han pasado un centenar de jóvenes que fueron derivados desde diversos barrios del distrito de Esteban Echeverría o de escuelas laborales y de educación especial de la Provincia de Buenos Aires.
Algunos llegan desde Capital; otros, desde Ezeiza, Esteban Echeverría o Almirante Brown. La mayoría vive con sus padres o con algún familiar que tiene la tutela, sin embargo, el poder relacionarse con otros, tener una responsabilidad y tener que llevar adelante una tarea específica, hace que los avances sean significativos y dignos de ser destacados.
Durante todos estos años, "El Puente Verde" ha brindado a los jóvenes los conocimientos y herramientas necesarias para poder desenvolverse en diferentes situaciones laborales y sociales. La producción, por ejemplo, se vende en ferias de la región o incluso el municipio se anota en la lista de compradores. El dinero que se junta se divide entre los jóvenes para que puedan tener un ingreso que los haga sentirse autónomas e independientes.
En este espacio también ofrecen cursos abiertos al público, de jardinería, huerta, apicultura y economía de los micro-emprendimientos. Por último, quienes se encargan de ayudar a estos jóvenes e incluso a organizar los trabajos, son voluntarios que priorizan la formación de lazos inquebrantables.
Los que estén interesados en conocer más de este grupo que se ha vuelto un ejemplo de voluntad y sacrificio puede hacerlo ingresando a la cuenta de Facebook "El Puente Verde".






