Orgullo local

Gisela Segade Sánchez, toda una vida en las pistas de carreras

La corredora de Top Race local cuenta cómo se inició en el automovilismo, cuáles son sus objetivos y qué significa ser una de las pocas mujeres al volante.

Gisela Segade Sánchez, toda una vida en las pistas de carreras
El Diario Sur

Ella tiene 29 años, es una mujer simple, segura y extrovertida. Gisela, que toda su vida vivió en Monte Grande, explica que si bien su padre, José Manuel "el Gallego" Segade, también fue piloto de carreras, no fue por él que se enamoró de este deporte, sino que le nació por cuenta propia. "Él mientras me llevaba a la escuela de karting con miedo a que la gente piense que me estaba obligando a ir. Pero no, empecé porque en la ciudad había mucha gente fierrera y me nació. No necesité que pase a la fuerza, durante un año le pedí a mi papá que me lleve y cuando tenía nueve años arranqué", explicó Gisela. En su niñez practicó con el karting, y luego fue becada para empezar a levantar la vara. 

Gisela se mantuvo en la disciplina del karting profesional desde el año 1998 hasta 2014, en el que eligió dar el salto hacia el TC Mouras y Top Race. "Este es mi tercer año consecutivo en la categoría. Vengo con altibajos por el presupuesto, pero pude estar entre los cinco primeros en ocasiones. Ya no peleo por los puntos este año, pero lo que valoro es ser una piloto activa dentro de una categoría de nivel nacional, eso para mí es muy positivo, aunque siempre buscando subir el nivel. El objetivo es terminar el año bien en las últimas tres carreras", contó Gisela sobre su presente deportivo. 

El mundo del automovilismo históricamente fue un terreno en el que predominaron los hombres, e incluso hoy el número de mujeres compitiendo a este nivel es escaso. Sobre eso, Gisela relató su experiencia personal: "Hoy cambió mucho, las mujeres estamos más insertadas. Antes había que enfrentarlos mucho, los hombres no se bancaban que los pase una mujer en la pista. Me ha pasado que me bajé del karting y me han querido pegar, y creo que eso ya no puede volver a pasar. Es un deporte muy machista".