Como cada 8 de enero, cuando se recuerda la muerte del "Santo del Pueblo". En la fiesta todo es rojo: banderas, velas, cruces, atuendos y vinchas del color que identifican al gauchito Gil, el santo pagano.
Antonio Mamerto Gil Núñez nació en Pay Ubre, cerca de Mercedes, en la provincia de Corrientes. Fue en algún momento del siglo XIX. Para algunos, era un cuatrero, un fugitivo. Para otros, era "Robin Hood", gaucho justiciero, vengador de paisanos.
En Esteban Echeverría muchos huecos del distrito recuerdan la leyenda, con alguna cruz roja o pequeños santuarios. Entre ellos se destaca el de Monte Grande, ubicado en la calle Luis Vernet 3650. Allí durante el día de su homenaje se realizan bailes, comidas (asados, choriceadas), se comparten rondas de mates con algún que otro postre dulce. Además se presentan grupos musicales de diferentes géneros.

Es un día muy especial, venimos a prenderle una vela al santo para darle fuerzas y que él nos ayude a nosotros. Pedir progreso, trabajo, que no nos falte la comida. Ya hace 20 años que lo seguimos, expresaron vecino que concurrieron al lugar.
La entrada es libre y gratuita, solo es necesario aportar predisposición para colaborar, fe y rendir homenaje al Santo. La fieles echeverrianos cumplen 20 años rindiendo homenaje al Gauchito Gil en la zona.
Para hacerle un pedido al gauchito, se escribe en una cinta roja lo que se necesita y se la deja por la noche sobre la rama de un árbol, de un alambrado o en un palo clavado en la tierra. Dicen que, si vas por la ruta y te cruzas con un santuario del gauchito, tenés que tocar la bocina para saludarlo.







