El domingo por la tarde, Silvana se encontraba junto a su hija en la pileta de su casa, ubicada en la calle Valentín Alsina y Pizurno. Estaban descansando cuando la menor notó que había alguien espiándolas. "Mi nena se asustó, se tapó los ojos y de inmediato me avisó".
El joven, menor de edad, estaba subido al techo de su casa y se escondía detrás de un nogal que se ubica en el límite de ambas viviendas. "Se estaba masturbando y cuando notó que lo vimos, se escapó" cuenta la mujer.
Inmediatamente, la víctima llamó a sus familiares y trataron de localizarlo hasta dar con él. "Me subí a una escalera y empecé a buscarlo en el patio de los vecinos, hasta que lo ví en un rincón de su propia casa en posición fetal. Fui a conversar con los familiares de él y contarles la situación pero se me rieron en la cara".
Silvana realizó las denuncias correspondientes en la comisaría de El Jagüel, sin embargo, sigue preocupada por la situación. "No estoy tranquila ni en mi propia casa, me la paso vigilando el patio, mirando por las ventanas. Mi hija está muy asustada, si bien no sabe exactamente qué era lo que estaba haciendo este chico, lo vio exhibiendo sus partes íntimas".
Según cuentan los vecinos de la zona, no es la primera vez que este vecino acosa a las mujeres del barrio. "Necesita un tratamiento, ayuda médica. Los padres del chico dicen que los van a mandar al Chaco, a la casa de otros familires pero esa no es la solución. Mientras tanto él sigue caminando por el barrio y yo en mi casa preocupada".






