El extraño hecho ocurrió está tarde en el ramal Constitución-Ezeiza del tren Roca. Un hombre subió en la estación Avellaneda y se colocó en el medio de dos vagones, desafiando todos los riesgos que implicaban para su vida.
El tren siguió su marcha hasta que los pasajeros empezaron a notar lo que sucedía . Por tal motivo, decidieron avisarle al guarda para que tomara cartas en el asunto.
Fue así como al llegar a la estación "Gerli", el efectivo le pidió al hombre que saliera de esa lugar y se pusiera a salvo.
"Acá estoy más fresco respondió ", sin embargo, lograron que entrara a uno de los vagones. Algunos testigos afirman que el hombre viajaba en un claro estado de ebriedad.






