El crimen de Leandro Alcaraz, el colectivero ultimado por dos delincuentes en el barrio San Pedro de Virrey del Pino, causó conmoción en propios y ajenos. En este sentido, una de las medidas dispuestas por las autoridades policiales y judiciales para dar respuesta al pedido de más seguridad exigido por los choferes de transporte público fue implementar controles en distintos puntos del Partido.
Los uniformados comenzaron a realizar requisas en los diversos colectivos que circulan por el Distrito con el objetivo de prevenir delitos y episodios de violencia.
En Esteban Echeverría, por ejemplo, los oficiales hacen detener a un colectivo de cualquiera sea el ramal, ingresan hacia la unidad y le piden documentos a los pasajeros; en especial, a los hombres. Los requisan y verifican que no porten armen o algun elemento que pueda estar penado por la ley.
En el caso de que haya algo sospechoso, se detiene a ese pasajeros; pero sino en el caso contrario, dejan circular con normalidad al colectivo.
Hasta el momento hay opiniones encontradas con respecto al procedimiento, a quienes lo celebran y afirman que es una forma de aportar mayor seguridad mientras que otros afirman que es una medida polémica.






