Desde hace algún tiempo pasaba sus días en la estación de Luis Guillón. Sus dueños lo dejaron a la deriva, sin importar como iba a seguir adelante sus días.
Así fue como poco a poco se fue ganando el afecto de los usuarios, de los trabajadores de Trenes Argentinos e incluso de los vendedores que tienen sus puestos a metros del andén.
Elisa Olmedo, proteccionista de animales, se interesó por el caso de "Robín", le dio alimentos, abrigo y afecto. Por las noches, se encargaba de irlo a vivistar, hasta que en los últimos días el animal tuvo un final inesperado. En el lugar también vivían con Barbus, Rubia Pokebola y Batman.
Según se supo, el perro fue atropellado por una formación del tren Roca. La noticia causó tristeza no solo entre los pasajeros sino también por todos los que lo veían día a día en las inmediaciones de la estación.
Esto una vez más demuestra la importancia de adoptar perros callejeros que han sido abandonados por sus familias y merercen una vida con afceto y atenciones.






