Ocurrió hace una semana. La noche del 26 de junio Carmen Olier dejó una estufa prendida y visitó a su hija que vive en una casa lindera. Minutos más tarde la casa de la mujer, ubicada en Queirel 1046, estaba totalmente prendida fuego.
Los hijos llamaron a los bomberos que llegaron con dos dotaciones para extinguir el incendio, pero ya no había mucho para salvar.
Hoy Carmen vive con su hija y pide ayuda para volver a construir su hogar de casi 40 años. El municipio y los vecinos colaboraron con camas, ropa y alimentos pero aún falta mucho por hacer.







