El joven ingresó a la perfumería, ubicada en Alem 2139, recorrió el local y más tarde se decidió a agacharse y tomar varios shampoos que elegía minuciosamente según la marca y su función. En el video se ve como los guarda dentro de su ropa sin percatarse que las cámaras de vigilancia lo estaban filmando. El dueño lo notó, le sacó la mercadería y lo echó.
Adiano, el propietario de la perfumería, en diálogo con Diario Sur afirmó que situaciones como estas las vive desde que abrió su local hace diez años atrás. Gracias a las 8 cámaras que tuvo que instalar pudo descubrir varios hurtos como éste. Incluso el caso de una mujer colocándose mercadería en sus partes íntimas.






